Una visión del futuro

Por Sergio Eduardo Guevara Quintanilla
Artículo de Divulgación Científica

Todos conocemos a alguien que usa lentes de contacto. Incluso si pensamos que no, lo más probable es que simplemente no estemos conscientes de que los están usando. De acuerdo con la OMS, 2.2 billones de personas en el mundo tienen algún tipo de deficiencia visual (desde casos leves hasta ceguera). Las causas más frecuentes de esta deficiencia son los defectos de refracción (la miopía o dificultad para ver bien de lejos es el ejemplo clásico) y las cataratas (que ocurren cuando el cristalino, nuestro propio “lente” que todos tenemos dentro de los ojos, se opaca).

A pesar de que en las últimas décadas se han visto grandes innovaciones y avances en los tratamientos de las distintas causas de ceguera, el tratamiento más popular para corregir los problemas visuales a nivel mundial siguen siendo los anteojos y los lentes de contacto.

Los lentes de contacto, en particular, son utilizados por millones de personas. Algunos estimados colocan el número de usuarios entre 125 y 140 millones. Pero, a pesar de que han visto su auge en estas últimas décadas, la idea de lentes que se pueden usar directamente sobre la superficie del ojo tiene varios siglos de antigüedad. Leonardo da Vinci y René Descartes fueron los primeros en proponerlos, en 1508 y en 1638, respectivamente. Casi 300 años después de que da Vinci tuviera la idea, Thomas Young fabricó el primer par de lentes de contacto en 1801. István Györffy introdujo los primeros lentes hechos de plástico en 1939, y fue hasta la década de los 60 que comenzaron a ganar popularidad.

Su uso más conocido es como tratamiento de los errores de refracción más frecuentes como la dificultad para ver de lejos (miopía) o dificultad para ver de cerca (hipermetropía). Otros usos frecuentes son los cosméticos para cambiar el color de los ojos, particularmente populares en ciertos países asiáticos. Pero ¿sabías que los lentes de contacto también se pueden usar como medios para dar medicamentos o como biosensores para monitorear parámetros clínicos?

Un uso de los lentes de contacto que está tornándose cada vez más popular es como un método para administrar medicamentos. Cuando se necesita dar un tratamiento farmacológico para algún problema ocular, hay varias formas de lograr que el medicamento llegue al ojo. De estas maneras, la más usada y conocida es la tópica; el medicamento se aplica directamente sobre la superficie del ojo en forma de gotas (las clásicas “gotas para los ojos”). Este método tiene sus desventajas. Nuestros ojos tienen barreras y mecanismos para impedir que cosas extrañas (microorganismos, basura y hasta los mismos medicamentos) entren en ellos. De hecho, se estima que sólo entre el 1% y el 5% del medicamento administrado en forma de gotas puede entrar a hacer su efecto. Para compensar esto, hay que estar colocando las gotas frecuentemente durante el día, lo cual puede ser un problema para pacientes distraídos u olvidadizos, además de ser molesto.

Para atacar esto, surgió la idea de utilizar lentes cargados con el medicamento necesario que, al estar en contacto directo con el ojo, pueden estar administrando la medicina de forma segura y continua, eliminando la necesidad de las gotas. Primero se intentó remojando lentes de contacto comunes en el medicamento antes de colocarlos, pero ahora existe una industria mejorando cada vez más la idea, utilizando tecnologías de punta como implantes, nanopartículas y polímeros.

La idea de utilizar lentes de contacto cargados con medicamento eliminaría la necesidad de utilizar gotas

Asimismo, actualmente se está trabajando en desarrollar lentes de contacto que puedan actuar como sensores de mínima invasión para medir niveles de sustancias como glucosa en las lágrimas. La concentración de la glucosa en la lágrima podría entonces correlacionarse con la concentración de ésta en la sangre. Un lente capaz de hacer eso sería de gran ayuda en el tratamiento de los pacientes diabéticos, justamente para quienes se está intentando crear este lente y en quienes los niveles de glucosa sanguínea se deben monitorear de cerca para tomar decisiones respecto a su mejor tratamiento.

Ciertamente es una tarea difícil; el reto está en poder incorporar el sensor en el lente sin que cause más molestia en el ojo de la normal, pues la irritación puede afectar las concentraciones de las sustancias que el lente intenta medir. Por ejemplo, las células de un ojo irritado pueden comenzar a liberar glucosa en el líquido lagrimal, que el sensor interpretaría erróneamente como una hiperglucemia, o niveles altos de glucosa en la sangre.

Otra enfermedad para la cual se están desarrollando lentes especiales es el glaucoma, condición en la cual se puede perder la vista por daño en el nervio óptico y que por lo general se relaciona a que hay una presión elevada dentro del ojo (presión intraocular, PIO). Existen fuerzas físicas que actúan sobre el lente de contacto cuando está colocado en el ojo, como por ejemplo la presión atmosférica, el peso del lente, la fuerza que ejercen las pestañas sobre el lente al parpadear, etc. Si un lente puede medir y analizar estos parámetros, los cambios en las fuerzas se pueden correlacionar con cambios en la PIO.

SENSIMED AG, una empresa suiza, son de los pioneros en innovar con este tipo de lentes de contacto. Su lente Triggerfish® está diseñado para medir los cambios en la curvatura de la córnea (la parte del ojo en donde se colocan todos los lentes de contacto), la cual fluctúa junto con la PIO. A pesar de que SENSIMED espera que este lente pueda ayudar a tomar decisiones respecto al tratamiento de pacientes con glaucoma, el producto no está completamente terminado. Quedan algunos problemas técnicos por resolver; por ejemplo, el lente sólo puede usarse en un ojo y no en ambos simultáneamente, o el hecho que el lente causa más inflamación de lo normal en la córnea si se deja puesto al dormir.

En estos últimos años, la idea de lentes de contacto futuristas que harían todo tipo de cosas, desde monitorear niveles de algún metabolito en sangre hasta grabar vídeos con un pestañeo se ha vuelto más prominente, y cada vez una realidad más cercana. Varias compañías como Google, Samsung y Sony han comenzado a registrar patentes. Por ejemplo, Google tiene, desde el 2015, una patente de un lente de contacto electrónico que puede monitorear datos biológicos, transmitirlos a una computadora, y además cargarse con energía solar (1), mientras que Samsung tiene una patente para un lente con una cámara integrada que permite controlar el celular o tomar fotos con sólo un parpadeo (2).

Un uso aún más futurista es usar lentes de contacto como una pantalla. Mojo Vision, una empresa californiana fundada por veteranos de gigantes de la informática como Apple, Google, y Microsoft, está intentando crear el primer lente capaz de hacer esto. Ellos proponen un lente con una especie de monitor integrado que permite ver una realidad aumentada; una rápida mirada hacia cierto punto y el lente proyectará frente a ti información como el clima, el tráfico, o las notificaciones de tu celular (3).

Todo esto suena intrigante, pero aún hay amplio camino por recorrer. Recordemos que los lentes de contacto deben ser cómodos, transparentes, fáciles de usar y que además resistan los movimientos oculares y le permitan al ojo mantenerse hidratado y oxigenado. Si esto de por sí es complicado, ahora hay que tomar en cuenta también que el lente debe contener sensores, transmisores y una fuente de energía en apenas unas micras de espesor. Sin embargo, las aplicaciones médicas (aunque tal vez no tanto las aplicaciones más superfluas como una cámara) valen el intento de desarrollar estos lentes. Esperemos que la tecnología avance lo suficiente para poder ver este tipo de dispositivos usándose en la vida diaria en unos años más.

El autor

Sergio Eduardo Guevara Quintanilla. Es médico pasante en la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud Tecnológico de Monterrey. Pertenece al Grupo de Investigación con Enfoque Estratégico de Terapias Innovadoras en Ciencias Visuales.

Asesores

Dr. Jorge Eugenio Valdez García. Es Decano de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud, del Tecnológico de Monterrey. Cirujano oftalmólogo con subespecialidad en córnea y cirugía refractiva. Instituto de Oftalmología y Ciencias Visuales, Hospital Zambrano-Hellion, TecSalud.

Dra. Denise Loya García. Cirujana oftalmóloga con subespecialidad en córnea, cirugía refractiva y enfermedades externas. Instituto de Oftalmología y Ciencias Visuales, Hospital Zambrano-Hellion, TecSalud.

Bibliografía

  1. Thompson, C. (2015, October 21). Google has an idea to make a smart contact lens that runs on solar power. Retrieved October 09, 2020, from https://www.businessinsider.com/google-awarded-patent-for-solar-powered-contact-lens-2015-10?r=MX
  2. Bernal, N. (2020). Samsung patents ‘smart’ contact lenses that record video and let you control your phone just by blinking. Retrieved 9 October 2020, from https://www.telegraph.co.uk/technology/2019/08/06/samsung-patents-smart-contact-lenses-record-video-let-control/
  3. Mojo Vision is Working on Making AR Contact Lenses a Reality | Digital Trends. (2020). Retrieved 9 October 2020, from https://www.digitaltrends.com/features/mojo-lens-future-of-augmented-reality/
  4. Ketorolac in the Analgesia for Photoablative Refractive Procedures for Myopia-A Comparison between Drops, Soaked Collagen Shields and Impregned Disposable Contact-Lenses.
    E. Graue, J. Valdez, R. Suarez, T. Ramirez, A. Climent, A. Murillo. Investigative Ophthalmology & Visual Science 36 (4), S712-S712. 1995
  5. Collagen Vitrigel Scaffold Production Method for Corneal Engineering Purposes.
    CEC. Rodríguez, MDM. Parra, B. Hernández-Sedas, W. Ortega-Lara, J. Zalala-Arcos, JE. Valdez-García. Investigative Ophthalmology & Visual Science 61 (7), 1201-1201. 2020

 

La relación entre la salud física y mental

Por María Fernanda Garza Isla
Ciencia Amateur

Cada vez que yo llegaba a mi casa, le platicaba a mi mamá las cosas que me parecían interesantes de mis clases de medicina. Pero siempre me miró extrañada y me preguntaba para qué era necesario que yo estudiara todo eso, si yo como futura psicóloga solo me encargaría de escuchar a la gente y de dar consejos. No supe la respuesta y me quedé callada. Pocas veces mis maestros decían cosas que me hacían relacionar el estudio del cuerpo humano con el comportamiento y los procesos mentales, de hecho, entendí mi labor en el área de las ciencias de la salud hasta que entré a clase de morfofisiología (disciplina que estudia la estructura, forma y función del organismo humano).

En la cultura popular mexicana es común hablar sobre la psicología de dos formas; como un tipo de profesión que se basa en adivinanzas y fuerzas mentales, o como una profesión que solo trata con personas “locas” o “débiles” emocionalmente. Entonces, se infiere que el psicólogo se encarga únicamente de consolar, animar y aconsejar a una persona. La típica pregunta que te hacen cuando saben que estudias psicología o que eres psicólogo es, si ya aprendiste a leer mentes, parece chiste, pero hay personas que lo preguntan con mucha seriedad.

La psicología es una ciencia que se encarga de estudiar el comportamiento humano y los procesos mentales de acuerdo con la genética y los factores ambientales,
entre otros en los que una persona
se desarrolla.

Por ejemplo, una de las áreas que un psicólogo clínico podría practicar es la psicocardiología, que es el área de la psicología que trata los factores psicológicos que pueden originar un padecimiento cardiovascular. En esta área se podría analizar cómo los procesos mentales y el estilo de vida de una persona se involucran en alteraciones en su sistema renal (encargado de mantener una homeostasis, desintoxica la sangre y elimina los desechos) y consecuentemente el sistema cardiovascular.

Lamentablemente el trabajo del psicólogo clínico y de la salud es tan subestimado que los mismos profesionales de esta área, también tienden a dejar el rol del psicólogo fuera del resto de las ciencias de la salud; olvidando que en ocasiones las personas pueden desarrollar padecimientos físicos por algún problema psicológico. Asimismo, olvidan que muchas veces las personas no logran seguir un tratamiento de forma exitosa porque hay algo en ellos que no les permite adherirse de forma efectiva a este. ¿Cómo hacer que una persona con anorexia tome los medicamentos y alimentos que requiere si su actitud es apática y pesimista?

Pareciera que todo lo anterior es cuestión de motivación personal, pero si la persona no tiene las biomoléculas y nutrientes necesarios para el buen funcionamiento de su cuerpo, es evidente que no existirá un intercambio adecuado de neurotransmisores (sustancias químicas producidas en el cerebro que transmiten información). Por consiguiente, todo el sistema metabólico se verá afectado, además de su estado de ánimo y conducta. Es aquí donde podemos reconocer que las reacciones fisiológicas repercuten en el estado mental y el comportamiento.

Cuando comprendemos la importancia del psicólogo clínico y de la salud en las ciencias de la salud y el bienestar integral de las personas, ahora nos preguntamos ¿cómo puede intervenir el psicólogo en el área clínica? Entre las funciones más destacadas encontramos que este profesionista de la salud puede llevar a cabo evaluaciones y diagnósticos, tratamientos e intervenciones a través de la educación y prevención para un mejor conocimiento de la salud mental. Por último, pero no menos importante el área de investigación, que contribuye al mejoramiento de la calidad de vida de las personas de forma integral.

En pocas palabras, el psicólogo clínico puede realizar diferentes tipos de intervenciones en la salud, pero como en todo, siempre existe un límite. Generalmente se piensa que el psicólogo clínico al tener conocimientos básicos de medicina es apto para medicar a las personas. Sin embargo, esto no es así, pues su área fuerte es el estudio y análisis de los procesos mentales, y labora en ello a través de psicoterapia (un tratamiento en el que se trabaja con los procesos psicológicos).

En muchas ocasiones no se considera al psicólogo clínico ya que se piensa que pertenece al área de las humanidades y ciencias sociales. Las personas normalmente recurren a centros médicos que ofertan distintas especialidades para un tratamiento “supuestamente” médico e integral. Sin embargo, incluso en estos se llega a excluir a otros servicios de la salud como nutrición y la odontología, entre otros. En diferentes casos clínicos, la atención médica sectaria (una sola especialidad de las ciencias de la salud) no es suficiente para que las personas alcancen una recuperación completa o de forma eficiente. Por eso, se requiere del trabajo multidisciplinar, un enfoque innovador en donde se incluye a todos los profesionistas de la salud para el tratamiento omnímoda (absoluto) de uno o varios padecimientos.

Ciertamente, la psicología no siempre se puede argumentar desde el punto de vista humanístico. Sí, las teorías y corrientes psicológicas son la herramienta que nos ayudarán a estudiar y comprender el comportamiento de una persona con base en el contexto en el que se desarrolló y desarrolla. No obstante, dejar a un lado la salud física y los hábitos que la han formado sería realizar un trabajo incompleto. El reto del psicólogo clínico es integrarse, para ello deberá romper barreras y estereotipos sociales falsos que se arraigan en la colectividad cultural, demostrar que su profesión va mucho más allá de un simple consejo o una supuesta fuerza mental. Todo esto con el fin de probar que es un miembro importante en el área de salud, porque si él no busca su lugar, nadie más lo hará.

Autora:

María Fernanda Garza Isla, es estudiante de 3er semestre de la Carrera de Psicología Clínica y de la Salud. Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud. Tecnológico de Monterrey, campus Monterrey. Correo electrónico: A01570221@itesm.mx

Referencias:

  • Wood, L., Williams, C., Billings, J., & Johnson, S. (2018). The role of psychology in a multidisciplinary psychiatric inpatient setting: Perspective from the multidisciplinary team. Psychology and Psychotherapy: Theory, Research and Practice. doi:10.1111/papt.12199
  • Compare, A., Germani, E., Proietti, R., & Janeway, D. (2011). Clinical Psychology and Cardiovascular Disease: An Up-to-Date Clinical Practice Review for Assessment and Treatment of Anxiety and Depression. Clinical practice and epidemiology in mental health : CP & EMH, 7, 148–156. doi:10.2174/1745017901107010148
  • Ferguson, C. J. (2015). “Everybody knows psychology is not a real science”: Public perceptions of psychology and how we can improve our relationship with policymakers, the scientific community, and the general public. American Psychologist, 70(6), 527–542. doi:10.1037/a0039405

Hablando de COVID-19 y sus posibles vacunas…

Por Aurora Valdez
Ciencia Amateur

Actualmente todavía no existe una vacuna aprobada para prevenir el COVID-19, sin embargo, diariamente vemos en los medios de comunicación mucha información sobre dicho tema, la cual no siempre procede de fuentes de confiables.

Esto puede ser un problema serio, ya que las personas tienden a considerar como cierto todo lo que llega a sus redes sociales, con consecuencias graves en su salud.

Por tal motivo, en nuestro curso Tópicos en Biotecnología nos propusimos realizar infogramas de divulgación sobre el COVID-19, con información sustentada con bases científicas, y divulgarla a través de diferentes plataformas, como Transferencia Tec.

Cómo surgió la iniciativa

En el curso de Tópicos en Biotecnología, que imparto en el Posgrado de Biotecnología, una de las actividades que realizamos es identificar qué concepto tiene la gente respecto a la biotecnología. De esta forma, los alumnos buscan en redes sociales y otros medios de comunicación lo que se divulga, y luego lo contrastan con publicaciones científicas, para determinar si son correctas, incompletas o falsas.

En este tiempo en el que la pandemia generada por el COVID-19 ha venido a cambiar nuestras vidas de manera radical, vemos que hay necesidades muy diversas de la población, que requieren acciones para tratar de resolverlas.

En otros países, hemos visto cómo la población realiza acciones de agradecimiento al personal de salud, de vigilancia y del que participa en la cadena alimentaria. También realiza actividades de motivación para fortalecer su estado de ánimo. Asimismo, comparten alimentos con los que no tienen acceso, o hemos visto cómo algunas empresas han cambiado la producción de artículos de lujo por artículos de necesidad urgente.

Por qué es importante

Este proyecto  es importante porque a través de estos productos infográficos podemos hacer llegar a la población información confiable y de manera amigable que contribuya a la lucha contra el contagio.

En ocasiones, en las redes sociales y en la prensa se publica información incompleta o incluso incorrecta sobre el COVID-19 y de cómo protegerse de su contagio, lo cual puede hacer más daño que el no tener información. Ante este escenario uno se pregunta ¿qué podemos hacer nosotros como individuos, desde nuestro conocimiento y con nuestras posibilidades?

   

 

Información verificada

Los infogramas que diseñaron los alumnos están basados en información verificada en documentos científicos y en comunicados de organismos certificados de salud, y tienen como objetivo transmitir dicha información a las personas en general, para que les permita tomar conciencia y realizar acciones que les preserven la salud propia y de las personas que las rodean.

Competencias desarrolladas

Con la preparación de estos infogramas, los alumnos han podido reforzar sus habilidades de comunicación y sus competencias para integrar sus conocimientos científicos con responsabilidad social y ética en un tema de actualidad.

Además, los estudiantes mostraron mucho interés y entusiasmo en transmitir información de utilidad a la población y poder colaborar con su trabajo del curso a la prevención del contagio. Confían que los infogramas que prepararon pueda tener un impacto real en la protección de la vida de las personas.

Microalgas y gases de combustión industrial: un modelo de economía circular

Por Shirley Mora
Artículo de Divulgación

La contaminación del aire es una de las problemáticas ambientales más importantes que afecta a nuestro planeta hoy en día, y que no parece mejorar. Con el objetivo de generar conciencia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el tercer jueves de noviembre como el Día Mundial del Aire Puro.

Las industrias son una de las principales responsables del deterioro en la calidad del aire. Esto debido a las altas emisiones de gases de combustión a la atmósfera, ejemplo de los gases mayoritarios son el dióxido de carbono (CO2), los óxidos de nitrógeno (NOx), y los óxidos de azufre (SOx), entre otros.

Estos contaminantes del aire tienen efectos alarmantes en el medio ambiente y en la salud humana. Por ello es de gran importancia prestar atención a las consecuencias a corto y largo plazo de estas emisiones y proponer soluciones sustentables.

Entre algunas de esas soluciones se encuentra el uso de las microalgas, que son microorganismos que utilizan los contaminantes del aire y los transforman en bioproductos de interés comercial, brindando así una solución de economía circular.

¿Cuáles son algunas de las consecuencias de la contaminación atmosférica? 

A consecuencia de las altas concentraciones de contaminantes atmosféricos, en particular de los gases de larga duración conocidos como gases de efecto invernadero (GEI), surge el calentamiento global de la Tierra. El GEI mayoritario es el CO2, cuya concentración ha incrementado en un 149 por ciento desde la era preindustrial (antes de 1750) a la fecha.

El aceleramiento del cambio climático es la consecuencia más inmediata del calentamiento global. En los últimos 100 años hemos sido partícipes del deshielo de los glaciares, el incremento del nivel del mar, cambios en múltiples y variados ecosistemas y la extinción masiva de flora y fauna, entre otros desastres ecológicos. Todo a consecuencia del incremento en al menos un grado centígrado de la temperatura global desde el inicio de la era industrial.

Entre los contaminantes del aire también se encuentran partículas que afectan directamente la salud humana, como los NOx y SOx.  Las altas concentraciones de estos en la atmósfera aumentan el riesgo de padecer ciertas enfermedades como las cardiovasculares, el cáncer de pulmón, las neumopatías, entre otras.

De acuerdo con datos de la OMS,
en el mundo ocurren 6.5 millones de muertes prematuras cada año debido a la contaminación atmosférica.

Actualmente, México se ubica en el primer lugar en América Latina y en el doceavo entre los países con mayores emisiones de CO2 según datos del Global Carbon Atlas (GCA por sus siglas en inglés). En múltiples ocasiones ciudades como Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México han encabezado la lista de las ciudades con la peor calidad del aire en América Latina. Con el fin de buscar soluciones a esta problemática, el Grupo de Investigación con Enfoque Estratégico (GIEE) en Omics Traslacional del Tecnológico de Monterrey, campus Monterrey, trabaja en la búsqueda de sistemas biológicos óptimos para la remediación del medio ambiente (biomitigación) mediante el uso de microalgas.

¿Por qué utilizar microalgas?

Estos microorganismos fotosintéticos se alimentan de CO2 y se encuentran en casi todos los hábitats del planeta. Son los únicos organismos biológicos con la capacidad de utilizar gases de combustión directamente de los efluentes de las industrias.

Empleando vías similares a las que se encuentran en las plantas, las microalgas fijan CO2 a velocidades hasta 30 veces mayores que los árboles.

Lo anterior se debe a que además de las vías comunes de fijación, presentan mecanismos de concentración de CO2 que les permite un mayor flujo de este GEI. Adicionalmente, las microalgas se caracterizan por crecer rápidamente, adaptarse fácilmente al medio ambiente y, debido a su bajo costo de producción, se convierten en un sistema de mitigación idóneo de gases de combustión, aguas residuales y otros desechos industriales.

Durante este proceso de mitigación, las microalgas convierten el CO2, NOx y SOx en biomoléculas esenciales (proteínas, lípidos, pigmentos, carbohidratos, entre otras) para su crecimiento y mantenimiento celular. Dado que estas moléculas son acumuladas en grandes concentraciones, la biomasa de estos microorganismos puede utilizarse en diversas aplicaciones.

Una de las de mayor interés ha sido la producción de biocombustibles (carbonos neutrales) tales como el biodiésel y el bioetanol, que se pueden generar a partir de lípidos y carbohidratos respectivamente. Además, las microalgas pueden ser utilizadas como biofertilizantes por su alto contenido en nitrógeno, fósforo y otros nutrientes. Asimismo, existe un gran interés por parte de la industria alimenticia dado su alto valor nutricional derivado de su contenido en proteínas, ácidos grasos poliinsaturados y antioxidantes, entre otros.

El Grupo de Investigación de Enfoque Estratégico Omics Traslacional del Tec de Monterrey ha identificado especies de microalgas con la capacidad de tolerar y utilizar estos gases para continuar su crecimiento y mantenimiento celular bajo condiciones extremas.

Propuesta innovadora

En el GIEE hemos realizado un estudio en el laboratorio mediante la simulación de gases de combustión de la industria cementera mexicana, utilizando CO2, NOx, SOx y polvo cementero, hemos demostrado el crecimiento de las microalgas con capacidad de tolerar CO2 en concentraciones hasta 625 veces mayor a la atmosférica. De igual forma, hemos desarrollado estrategias para lidiar con compuestos extremadamente tóxicos como el SOx que generan condiciones de pH extremo y que pese a este las microalgas continúan su crecimiento.

Además, proponemos un modelo de economía circular como resultado de la caracterización de estas microalgas y sus bioproductos al ser estos incorporados al mercado en un futuro no lejano. Al movilizar más recursos para la investigación del cambio climático orientada a la acción y la creación de habilidades, el Tecnológico de Monterrey refrenda el compromiso adquirido en septiembre del 2019 frente a la Declaración de Emergencia Climática de Instituciones de Educación Superior elaborada por The Alliance for Sustainability Leadership in Education (EAUC), Second Nature y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Para saber más

Autor:

Shirley Mora Godínez. Maestra en Ciencias con Especialidad en Biotecnología egresada del Tecnológico de Monterrey. Actualmente cursa el Doctorado en Biotecnología en la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey. Contacto: a00822825@itesm.mx. ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1693-3078

Asesor académico:

Adriana Pacheco Moscoa. Doctora en Ciencias de la Ingeniería Ambiental por la Universidad de Florida. Profesor-investigador del GIEE en Omics Traslacional de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACyT). Contacto: adrianap@tec.mx. ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9512-7674

Asesor editorial:

Jesús Eduardo Elizondo Ochoa. Doctor en Biotecnología (Tecnológico de Monterrey), Doctor en Odontología, mención Doctor Internacional (UIC-Barcelona). Profesor-investigador del GIEE en Ingeniería Biomédica de la Escuela de Ingeniería y Ciencias y de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACyT). Contacto:  je.elizondo@tec.mx ORCID:  https://orcid.org/0000-0003-1763-9399

El verdadero impacto financiero y sustentable de las inversiones

Por Víctor Manuel Castillo Delgadillo

Muchas empresas piensan que es suficiente con pedir presupuesto para un panel solar y gritar a los cuatro vientos que son ecológicos porque el refrigerador del comedor funciona con energía solar, pero eso dista mucho de la realidad. Conocer e investigar el grave problema del cambio climático nos llevará a tener mejores soluciones financieras.

Podemos vivir en la Tierra gracias al efecto invernadero, el cual tiene una evidente definición: “proceso por el cual la Tierra permanece caliente”. Imagina un invernadero, no importa la época, ya sea tiempo de frío o de calor, dentro de éste el clima permanece “templado”, adecuado para el crecimiento de las plantas que habitan ahí.

Así como un invernadero mantiene un clima adecuado, el planeta tiene su propio clima, y esto es gracias a los gases de efecto invernadero. En lugar de vidrios e infraestructura adecuada, el planeta tiene en el aire diferentes gases que guardan el calor.

Hablar de cambio climático sin conocerlo puede llevar a los financieros a realizar acciones que, lejos de ayudar al medio ambiente, lo perjudiquen más

Seguramente te has aplicado bloqueador solar en la piel cuando vas a la playa, ¿cierto? Esto se debe a que el Sol emite radiación, que conocemos como luz solar. Cada vez que amanece, nosotros y nuestro planeta nos exponemos a esta luz solar, y en esta radiación vienen los famosos rayos UV y rayos infrarrojos. Cuando usamos el bloqueador es para evitar que nuestra piel absorba los rayos UV para evitar, entre otras cosas, el cáncer de piel.

La luz que absorbe el planeta Tierra es solo 2/3 de la que nos llega del Sol, pues 1/3 de esta radiación rebota al espacio gracias a la atmósfera y otra porción rebota debido a los colores claros de nuestro planeta, como los glaciares y el océano. Como puedes darte cuenta, tener estas áreas evita que el planeta tenga temperaturas más elevadas.

De los 2/3 que absorbe la Tierra de radiación, la mayoría se “guarda” en los océanos, pero no se queda ahí para siempre; tanto el océano como la Tierra se desprenden de esta radiación en forma de calor (rayos infrarrojos).

Algunos de estos rayos infrarrojos emitidos por la Tierra regresan al espacio, pero otros, se quedan atrapados por ciertos gases como el dióxido de carbono (CO2). Si hay mucho CO2 en la Tierra, la radiación que recibió no puede salir y con esto comienza el calentamiento de nuestro planeta.

Desde el comienzo de la era industrial, la cantidad de CO2 en la atmósfera ha crecido de 280 ppm hasta estar actualmente en 400 ppm. No existe científico en el mundo que refute con hechos que la Tierra se está calentando, y ello está sucediendo gracias a las emisiones de CO2, las cuales son generadas por la actividad humana.

Si la Tierra es más caliente, se derriten los glaciares que nos ayudaban a rebotar cierta parte de radiación y por consecuencia el calentamiento aumenta. Cada año tenemos cifras récord de temperaturas al alza, cambios radicales en los tiempos de las estaciones, y la consecuencia más peligrosa: el crecimiento en el nivel del mar.

Hay cinco factores que elevan el nivel del mar, pero los dos más importantes son: la expansión térmica y la extracción de agua del subsuelo.

Por curioso que suene, el agua al calentarse se expande, al igual que toda materia. El agua al calentarse necesita más espacio por esa expansión, con esto crece el nivel del mar, de hecho, la mitad del crecimiento en el nivel del mar es por esta razón.

En segundo lugar, tenemos la extracción de agua del subsuelo. Esto es muy sencillo de entender. Para que todos tengamos acceso al agua potable, una de las maneras de hacerla llegar a nuestras casas es mediante la extracción del líquido del subsuelo; una vez que la consumimos, de una u otra forma esa agua regresa al océano, ocasionando que el nivel del mar crezca.

Si a todo esto le sumamos que los glaciares se están derritiendo, así como porciones muy importantes de la capa de hielo de la Antártica y Groenlandia, el nivel del océano aumenta peligrosamente.

¿Por qué es peligroso que suba el nivel del mar?

Lo primero que debes tener como imagen son inundaciones en las zonas costeras, eso es lo más simple de entender, pero este fenómeno también puede contaminar nuestras fuentes de agua en el subsuelo, pudiendo ocasionar que el agua que solemos consumir esté salada, y el proceso para hacerla potable es muy costoso.

No solo los humanos consumimos agua, el ganado y la agricultura también sufrirán las afectaciones, ya que sin líquido para el ganado y regar las parcelas, el futuro es crítico. Por último, el ecosistema cerca de las costas cambiará y hará emigrar a muchas especies, pero en el peor escenario las extinguirá. (Harvey, 2015)

Darle un giro a la historia

El problema es grave, pero sobre todo real, lo padecemos todos los días y no somos capaces de cambiar el rumbo, justo aquí es cuando las organizaciones de la mano de financieros pueden dar un giro a esta historia.

Para actuar de manera global necesitamos conocer a los mayores emisores de CO2 y estos son: el transporte, la creación de energía eléctrica y las diversas industrias. Entre estos tres segmentos ocurre más del 70% de emisiones totales. (U.S. EPA, 2020)

Ahora regresemos al ejemplo inicial: el gerente de la empresa en donde trabajas tiene la brillante idea de poner solamente un panel solar para que el refrigerador y el microondas del comedor no consuman energía, porque sabe que la creación de energía eléctrica es de las mayores fuentes de emisión de CO2. Preocupado por el cambio climático asume que esta acción ayudará de manera importante al planeta, pero además piensa que podrán generar publicidad enfocada en Responsabilidad Social Empresarial por el simple hecho de tener un panel solar. El gerente de Finanzas, pensando en el impacto positivo que tendrá en la gente el mensaje de “empresa verde”, y confirmando que el costo de poner un panel no es mucho, llevará a cabo el proyecto.

Muchas empresas alrededor del mundo se autodenominan como “amigables con el medio ambiente” y pregonan que la “sustentabilidad” está en su quehacer diario. Claro está que muchas de estas aseveraciones son falsas, y solo lo hacen por obtener clientes potenciales, vendiendo la idea de que su producto es responsable con el medio ambiente. A esta práctica de falsear información respecto al medio ambiente se le conoce como “greenwashing“. Analizando el ejemplo, ¿crees que un panel hará gran diferencia en las emisiones que genera la empresa?

Para evitar que una empresa se jacte de ser sustentable y determinar si lo hace como greenwashing, la European Commission emitió el “Taxonomy for sustainable finance”, un documento que puede ser utilizado como una guía para determinar qué actividades son verdaderamente sustentables. (BBVA, 2020)

Sencillos pasos como determinar la emisión de CO2 y conocer el impacto de una inversión “verde” en esos gases, nos ayudará a considerarnos verdaderamente sustentables. El punto medular es la correcta gestión de un plan ESG y la publicación de las medidas que anualmente toma la empresa, así como sus resultados.

Al final del día, todo convergerá en una inversión que la empresa de la mano de sus equipos financieros, tendrán que evaluar más allá del dinero. Debemos especializarnos en finanzas sustentables entendiendo el impacto en lo económico, pero también al planeta, y más específico, el beneficio que hacemos en cuanto a la temperatura del océano.

Atrás quedaron los tiempos en que una inversión buscaba solamente un alto rendimiento, lo sustentable no es sinónimo de sacrificio de ganancias, al contrario, en el futuro inmediato las empresas mejor valoradas serán aquellas que además de publicitarse como “verdes”, muestren en sus estados financieros estas acciones con métricas claras, todo en pro del planeta y del ser humano. Aún hay mucho por estudiar e investigar, pero sabemos que está en nuestras manos ¡Empecemos ya!, pues el mar y las finanzas nos están esperando.

El autor

Víctor Manuel Castillo Delgadillo es profesor de la Escuela de Negocios del Tec de Monterrey. Es Licenciado en Contaduría Pública y Finanzas, por el Tec de Monterrey. Tiene una segunda licenciatura en Finanzas y Banca, una Maestría en Finanzas y es candidato a Doctor en Ciencias Administrativas. Es un líder innovador apasionado de las finanzas corporativas y la administración de riesgo.

Referencias

BBVA. (2020). What is the taxonomy for sustainable finance? Recuperado el 8 de julio de 2020, a partir de https://www.bbva.com/en/what-is-the-taxonomy-for-sustainable-finance/

Harvey, C. (2015). 5 terrifying impacts of rising sea levels – Business Insider.

U.S. EPA. (2020). Sources of Greenhouse Gas Emissions | Greenhouse Gas (GHG) Emissions | US EPA. Greenhouse Gas Emissions.

La lucha contra el cáncer de seno triple negativo

Por Juan Luis de la Fuente Jiménez
Artículo de Divulgación

Existen enormes posibilidades de que alguna de nuestras lectoras haya sufrido de manera directa o indirecta las consecuencias del cáncer de mama. Dicho cáncer es una enfermedad que afecta principalmente a las mujeres, siendo el padecimiento cancerígeno más mortal, al reportar 521 mil 907 muertes anuales en el mundo.

Según datos oficiales en México, el cáncer de mama representa la primera causa de muerte en mujeres de 25 años o más, contabilizando 6 mil 252 defunciones por año. Entre las entidades con mayor número de mortalidad se encuentran Sonora, Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Cd. De México y Sinaloa.

“Durante el desarrollo deL cáncer de mama las células del seno se multiplican de forma incontrolada y fuera de lo común, generando la formación y crecimiento de tumores, que de no ser detectados y tratados de manera oportuna pueden llegar a ser mortales”.

El cáncer de mama es un tipo de cáncer heterogéneo, es decir que existen diferentes subtipos de la enfermedad. Cabe recalcar que, entre las diversas variaciones de este cáncer, el llamado de seno triple negativo (CSTN) es el más agresivo, mortal y para el que menos métodos de tratamiento existen. Esto se debe a que el CSTN no tiene ninguno de los tres receptores que se encuentran en las células cancerígenas características de otros subtipos de cáncer de mama, como los receptores hormonales de estrógeno y progesterona (hormonas sexuales femeninas) y el receptor de factor de crecimiento epidérmico humano.

Sabemos que los llamados receptores son moléculas situadas en la periferia exterior de las células, que reconocen determinados elementos, moléculas o medicamentos. En el caso del CSTN, los receptores de las células cancerígenas son usados como dianas para los diferentes tratamientos del cáncer de mama. Sin embargo, debido a la ausencia de dichos receptores, esta variante de cáncer no responde, o lo hace muy limitadamente, a los tratamientos existentes, incluyendo el uso de medicamentos quimioterapéuticos u hormonales dirigidos a estos receptores. Esto ocasiona que el pronóstico sea menos alentador y que exista una elevada tasa de mortalidad. Por ello, es urgente encontrar nuevos métodos y técnicas para el tratamiento del CSTN.

Un enfoque innovador

El estudio del material genético humano, especialmente de los micro-ARN (mi-ARN) para tratar el CSTN es una propuesta innovadora. Pero primero que nada ¿qué son los mi-ARN? Son una cadena corta de ácido ribonucleico (ARN), que están involucrados en una extensa variedad de procesos del desarrollo, y que tienen la habilidad de regular la información e instrucciones genéticas de las células. Sin embargo, cualquier desregulación de los micro-ARN podría desencadenar grandes problemas en la célula y derivar en el surgimiento de cáncer (carcinogénesis).

Hay dos tipos de mi-ARN: los oncomirs, que contribuyen en los diferentes procesos cancerígenos; y los supresores de tumores (MST), que ayudan a detener moléculas que favorecen el crecimiento de las células cancerígenas y con ello el cáncer. El asunto es que ambos tipos de mi-ARN se encuentran de forma desequilibrada en las personas con cáncer.

Por lo general quienes padecen de cáncer muestran una mayor cantidad de oncomirs, los cuales están involucrados en la proliferación, migración e invasión de células cancerígenas a otras partes del organismo (metástasis). A su vez, muestran niveles reducidos de MST, los cuales retrasan el crecimiento de las células malignas y la metástasis.

Ambos mi-ARN (oncomirs y MST), pueden ser utilizados como herramientas diagnósticas moleculares de la presencia o ausencia de células cancerígenas. Mayores o menores cantidades de éstos indicarían si se tiene o no CSTN u otro tipo de cáncer (ver tabla 1).

micro-ARN Expresión Principales funciones biológicas en CSTN
Oncomirs
miR-21 Aumentada Promueve la proliferación y migración de células cancerígenas.
miR-155 Aumentada Induce la resistencia a los medicamentos para el cáncer (oncológicos).
miR-181a Aumentada Promueve la sobrevivencia de células cancerígenas, metástasis y resistencia a los medicamentos oncológicos.
miR-182 Aumentada Promueve la proliferación de células cancerígenas.
miRNA supresor de tumores
miR-26a Disminuida Suprime la proliferación y metástasis de células cancerígenas.
miR-31 Disminuida Inhibe migración, invasión y proliferación de células cancerígenas. Induce la muerte celular y vuelve más sensibles a las células a los medicamentos oncológicos.
miR-146a-5p Disminuida Inhibe la proliferación y metástasis de células cancerígenas.
miR-490-3p Disminuida Inhibe el crecimiento y migración de células cancerígenas.

Tabla 1. Micro-ARN y sus funciones biológicas en el cáncer de seno triple negativo (CSTN).

¿Existe una solución al tratamiento del CSTN?

Para encontrar una solución al cáncer de seno triple negativo, resulta relevante comprender a fondo el funcionamiento y concentración de ambos tipos de mi-ARN durante la evolución del cáncer. Al respecto, el equipo del Dr. Ashutosh Sharma del Grupo de Investigación con Enfoque Estratégico (GIEE) Nutriomics y Tecnologías Emergentes del Tecnológico de Monterrey, Campus Querétaro, en colaboración con el Dr. Goldie Oza de Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Electroquímica, Querétaro trabajan en el desarrollo de una nueva terapia llamada anti-mi-ARN (bloqueador mi-ARN o antagonista mi-ARN), que permita inhibir (silenciar) a los mi-ARN del CSTN.

Los antagonistas mi-ARN se utilizan para silenciar la actividad de sitios específicos o diana de ciertos mi-ARN causantes de cánceres. Es decir, impiden la proliferación y metástasis del cáncer. Actualmente el Tecnológico de Monterrey trabaja en el diseño y comprobación de la actividad de antagonistas mi-ARN en cultivos celulares de CSTN. El siguiente paso es seleccionar a los antagonistas mi-ARN con mayor potencial como fármaco y validar los resultados en ratones modelo de este cáncer, para finalmente utilizarlos como tratamiento en las personas que lo padecen.

Como sabemos, durante el mes de Octubre se conmemora el mes de la lucha contra el cáncer de mama. Para el Tecnológico de Monterrey es un privilegio formar parte de esta lucha, dado que la investigación científica juega un papel determinante, pues el cáncer de mama es el que más muertes de mujeres provoca en México y el mundo. En un futuro cercano el tratamiento de las mujeres con cáncer de seno triple negativo podrá ser acompañado por terapias innovadoras como las de los antagonistas mi-ARN, con la finalidad de que las mujeres con cáncer puedan tener una atención personalizada, mejorando así su calidad de vida.

Para saber más:

Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (2016, diciembre 02) Información Estadística Cáncer de Mama, Gobierno de México. https://www.gob.mx/salud/cnegsr/acciones-y-programas/informacion-estadistica-cancer-de-mama

Nama, S., Muhuri, M., Di Pascale, F., Quah, S., Aswad, L., Fullwood, M., & Sampath, P.  (2019) MicroRNA-138 is a Prognostic Biomarker for Triple-Negative Breast Cancer and Promotes Tumorigenesis via TUSC2 repression. Scientific Reports, 9, 12718. https://doi.org/10.1038/s41598-019-49155-4

Medina, M.A., Oza, G., Sharma, A., Arriaga, L., Hernández-Hernández, J.M.; Rotello, V.M., & Ramirez, J.T. (2020) Triple-Negative Breast Cancer: A Review of Conventional and Advanced Therapeutic Strategies. International Journal of Environmental Research and Public Health17(6), 2078. https://doi.org/10.3390/ijerph17062078

Tan, T., Ouyang, H., He, D., Yu, C., & Tang, G. (2019) MicroRNA-based Potential Diagnostic, Prognostic and Therapeutic Applications in Triple-negative Breast Cancer. Artificial Cells, Nanomedicine, and Biotechnology, 47(1), 2800-2809. https://doi.org/10.1080/21691401.2019.1638791

Autor:

Juan Luis de la Fuente Jiménez, Maestro en Ciencias en Biotecnología de Plantas con Especialidad en Plantas para la Salud Humana y Animal egresado de la Universidad de Wageningen, Holanda. Actualmente cursa el doctorado en Biotecnología en el Departamento de Bioingeniería del Tecnológico de Monterrey, Campus Querétaro. Contacto: A01200838@itesm.mx, ORCID: 0000-0002-6223-7930.

Director de tesis:

Ashutosh Sharma, Doctor en Biotecnología de Plantas (Universidad Autónoma del Estado de Morelos). Director del Departamento Regional de Bioingeniería del Tecnológico de Monterrey, campus Querétaro. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONCACyT). Contacto: asharma@tec.mx, ORCID: 0000-0002-9000-1378.

Asesor Editorial:

Jesús Eduardo Elizondo Ochoa. Doctor en Biotecnología (Tecnológico de Monterrey), Doctor en Odontología, mención Doctor Internacional (UIC-Barcelona). Profesor-investigador del GIEE en Ingeniería Biomédica de la Escuela de Ingeniería y Ciencias y de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACyT). Contacto:  je.elizondo@tec.mx ORCID:  https://orcid.org/0000-0003-1763-9399

Anticuerpos monoclonales, ¿la solución para el Covid-19?

Por Ana Mayela Ramos-de-la-Peña
Artículo de divulgación científica

El uso terapéutico de los anticuerpos monoclonales (mAbs por su nombre en inglés) ha generado un gran y creciente interés en las comunidades científica, médica y farmacéutica. Se utilizan como tratamiento contra enfermedades de alta incidencia a nivel mundial, como el cáncer, la artritis reumatoide o el lupus. A diferencia de la quimioterapia, que “bombardea” al tumor, los anticuerpos monoclonales se dirigen al tumor y lo atacan con un fármaco o toxinas, o etiquetándolo para su posterior destrucción. Debido a que solamente apuntan a las células enfermas, causan menos efectos secundarios que la quimioterapia.

Los anticuerpos monoclonales se han empleado para tratar la osteoporosis, la esclerosis múltiple, la urticaria y la migraña. Se puede recurrir a ellos cuando existe un rechazo de trasplante de riñón, hepático o cardiaco. También se utilizan con fines de diagnóstico, como en las pruebas rápidas de embarazo. Estas pruebas consisten en la detección de la hormona gonadotropina coriónica humana en la orina de mujeres embarazadas mediante una reacción con cambio de color.

Los mAbs son efectivos contra la enfermedad de Crohn, el asma y la soriasis. Actúan también contra virus respiratorios, por lo que actualmente los anticuerpos están siendo estudiados intensamente con el objetivo de desarrollar un tratamiento emergente para el Covid-19.

Un gran reto del uso de los mAbs es que estos medicamentos son caros (una terapia cuesta de 25 mil a 300 mil pesos al mes). Esto debido principalmente a los medios de producción de dichos anticuerpos, aunado al poco avance que las técnicas de purificación han tenido en las décadas recientes, por lo que estos tratamientos se vuelven poco accesibles para la población.

¿Qué son los anticuerpos monoclonales?

Los anticuerpos son proteínas complejas (inmunoglobulinas) en forma de Y, que son los primeros defensores del sistema inmunológico innato.

Los anticuerpos son sintetizados por los glóbulos blancos (linfocitos B) como respuesta al estímulo provocado por algún agente externo a nuestro organismo (antígeno). Se pueden unir a objetivos muy precisos, como lo son las toxinas, las proteínas de la superficie de agentes infecciosos o fragmentos de la molécula, es decir, a los antígenos.

La función de los anticuerpos monoclonales es restaurar, mejorar o imitar el ataque del sistema inmunológico a las células infectadas

El cuerpo humano tiene una amplia biblioteca de anticuerpos que le permite responder a una gran variedad de agresores. Ante la presencia de un invasor, los anticuerpos son movilizados por el organismo y forman una población mixta que puede unirse a diferentes sitios de la superficie del intruso y mejorar la respuesta inmune.

Los anticuerpos monoclonales son moléculas producidas en un laboratorio, diseñadas para actuar como sustitutos de los anticuerpos naturales. Su función es restaurar, mejorar, o imitar el ataque del sistema inmunológico a las células infectadas, uniéndose a los antígenos que se encuentran en la superficie de dichas células. En 2019, 79 medicamentos basados en anticuerpos monoclonales se aprobaron en Estados Unidos por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), y otros más también fueron aprobados por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

Los anticuerpos monoclonales provienen del mismo clon de los linfocitos, son idénticos entre sí, y se unen al mismo sitio del antígeno. En cambio, los anticuerpos policlonales (pAbs) proceden de varios clones y se unen a diferentes sitios del antígeno.

Anticuerpos contra el Covid-19

Algunos ejemplos de tratamientos a base de anticuerpos, que han sido probados recientemente, incluyen a Levilimab y a REGN-COV2, contra el Covid-19.

Levilimab es un tratamiento a base de mAbs que fue diseñado para tratar la artritis reumatoide, y que fue probado contra el Covid-19. Este tratamiento fue aprobado de forma rápida en Rusia en junio de 2020, y fue recomendado para utilizarse en enfermos de gravedad.

Por su parte, reconocidas compañías farmacéuticas suizas y estadounidenses también han realizado pruebas de medicamentos a base de mAbs diseñados y aprobados para el tratamiento de artritis reumatoide. Sin embargo, estas compañías han informado que los resultados no han sido favorables y que no pueden ser considerados como tratamiento para el Covid-19.

Recientemente, la compañía Regeneron Pharmaceuticals, en Estados Unidos, desarrolló un nuevo tratamiento a base de pAbs, REGN-COV2. A inicios de octubre de 2020 dio a conocer que se encontraba llevando a cabo el ensayo clínico de la fase 2/3. Este tratamiento experimental fue administrado al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tal como lo declaró un documento oficial de la Casa Blanca.

Actualmente, otros tratamientos para Covid-19 a base de anticuerpos monoclonales están en etapa investigación y desarrollo en distintos países.

¿Cómo se producen?

La mayoría de los anticuerpos monoclonales aprobados se producen con procesos similares, mediante el cultivo in vitro de células de mamífero (ratón, hámster, mono, etc.), seguida de una plataforma estandarizada para su purificación. Operaciones como centrifugación, microfiltración, ultrafiltración, cromatografía de afinidad con Proteína A, inactivación de virus, cromatografía de intercambio iónico y cromatografía de interacción hidrófoba, están incluidas en esta plataforma.

También existen otros métodos de producción a partir de virus y de células humanas de donadores infectados o vacunados.

La figura 1 muestra un diagrama del proceso de producción de anticuerpos monoclonales utilizando células de animales. Este proceso es utilizado alrededor del mundo para la producción de una gran variedad de mAbs para numerosas enfermedades. Las operaciones de producción y purificación están aceptadas prácticamente como estándares industriales, con algunas pocas variantes.

Figura 1.  Diagrama del proceso de producción de anticuerpos monoclonales utilizando células de animales transgénicos.

Purificación por cromatografía de afinidad con Proteína A

La cromatografía de proteína A, que se indica en el recuadro de la Figura 1, utiliza un ligando proteico junto con un soporte de base natural o sintética. La Proteína A puede unirse a la inmunoglobulina G y de esta forma separa a los anticuerpos monoclonales del resto de los componentes obtenidos en el proceso de producción.

La cromatografía de afinidad con proteína A es un proceso muy utilizado en la industria farmacéutica debido a los altos niveles de pureza que se obtienen con ella. Debido a esto, es considerada el estándar de oro para la purificación de anticuerpos monoclonales.

La mayoría de los costos de producción de anticuerpos monoclonales corresponden a esta cromatografía, cuyo ligando cuesta entre 160 mil y 300 mil pesos por litro. Además, tiene un corto tiempo de vida útil comparado con otras resinas cromatográficas, por lo que debe reemplazarse frecuentemente en el proceso.

¿Qué soluciones se han propuesto?

Con base en la necesidad del desarrollo de procesos menos costosos e igual o más eficientes para la purificación de los mAbs, se han analizado las resinas cromatográficas comerciales y se ha investigado el rendimiento de los ligandos de proteína A unidos a diferentes soportes. Además, se han desarrollado resinas innovadoras en función de las necesidades de procesamiento.

Asimismo, se han realizado propuestas de formatos alternativos para mejorar el rendimiento de esta tecnología, y también se han propuesto nuevas tecnologías para mejorar las operaciones a escala industrial. Incluso, se ha considerado el uso de ligandos alternativos a la Proteína A, tales como la Proteína G o la Proteína L, péptidos, etc.

¿Quieres saber más?

Los avances generados por esta investigación están descritos en nuestro artículo científico: “Protein A chromatography: Challenges and Progress in the Purification of Monoclonal Antibodies”, que fue publicado en la revista Journal of Separation Science.
Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/jssc.201800963

Autora

Ana Mayela Ramos-de-la-Peña es Doctora en Ciencia y Tecnología de Alimentos. Actualmente es Investigadora Posdoctoral del Tecnológico de Monterrey en el Centro de Biotecnología-FEMSA. Pertenece al Grupo de Investigación de Enfoque Estratégico de Bioprocesos. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (Nivel I).
ORCID: 0000-0002-9347-842X

Asesor líder de investigación

Oscar Alejandro Aguilar-Jiménez es Doctor en Ciencias de la Ingeniería con especialidad en Biotecnología por el Tecnológico de Monterrey. Profesor-Investigador y Director del programa de Posgrado en Biotecnología. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (Nivel II) y de la Academia Mexicana de Ciencias.
Contacto: alex.aguilar@tec.mx
ORCID: 0000-0002-5352-9579

Asesor de investigación

José Guillermo González-Valdez es Doctor en Ciencias de la Ingeniería con especialidad en Biotecnología por el Tecnológico de Monterrey. Profesor-Investigador y Director del Centro de Biotecnología-FEMSA. Líder del Grupo de Investigación de Enfoque Estratégico de Bioprocesos. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (Nivel II).
ORCID: 0000-0001-6734-8245

Referencias

¿Los árboles no nos dejan ver el bosque? El caso del COVID-19

Por José Manuel Nieto Jalil
Artículo de Opinión

En los últimos meses hemos sido testigo de manifestaciones en contra del uso de mascarillas, en contra de las medidas anti-COVID 19, planteando que debe de existir la libertad de pensamiento, y para cerrar existen grupos de supuestos médicos, psicólogos, políticos que denuncian que la pandemia es el movimiento de un Nuevo Orden Mundial. Entre sus declaraciones más importantes refieren que la vacuna es un gran experimento de ingeniería genética, otros afirman que la pandemia o el virus no existe que sólo es una maniobra de poderes ocultos e incluso que es una conspiración de Bill Gates para vender vacunas y dominar al mundo.

¿Hasta qué punto puede ser cierto que nos estén engañando y que en este gran engaño participen cientos, miles de científicos, gobiernos y algunos líderes mundiales de todo el planeta?

Consultando el Centro de Ciencia e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins (https://systems.jhu.edu/), reportan, hasta el día martes 3 de noviembre, (12:48 hora Ciudad México), un total de 47,370,241 contagios; 1,208,654 muertes en el mundo y 190 países con casos de coronavirus. Particularmente México ocupa el décimo lugar en números de casos y el cuarto lugar de fallecidos en el mundo.

Hoy por hoy, también existen grandes grupos negacionistas que niegan la realidad del cambio climático causado por la actividad humana; que rechazan la eficacia de las vacunas, o la existencia de epidemias, o incluso que el ser humano haya llegado a la Luna, por citar algunos ejemplos, y lo difícil de esto es que hay quienes lo creen con vehemencia.

En la actualidad, existen grupos o corrientes de pensamiento que niegan la existencia del virus independientemente de los números que acabamos de mostrar. Esta línea de pensamiento considera que una élite poderosa está aprovechando la crisis para instaurar un Nuevo Orden Mundial.

Según ellos, políticos y grandes corporaciones (especialmente farmacéuticas y medios de comunicación) forman parte de un plan oculto maquinado para engañarnos y aumentar su cifra de negocio o el control sobre nosotros, y está generado una corriente que está en contra de las medidas tomadas por las autoridades de salud y los gobiernos de los diferentes países, ya que consideran que detrás de la pandemia hay una conspiración global para controlarnos.

El peligro de la desinformación

Entre los ejemplos más destacados de desinformación creada o publicada en las redes sociales como WhatsApp, Youtube, etc., se encuentran la diseminación de noticias falsas, videos y textos atribuidos a expertos de salud con las más diversas teorías sobre una invención de la epidemia que tendría intereses oscuros detrás. Ante esta situación, podemos decir que la desinformación podría actuar como los “árboles” que no nos permiten observar el panorama general, es decir “el bosque”.

Adicionalmente, está la difusión de noticias como: el virus no existe; las mascarillas no sirven y lo que hacen es provocar infecciones y otros males como la hipoxia; las cifras de rebrote son falsas; nos han transmitido el COVID-19 a través de la vacuna de la gripe; el coronavirus es una guerra biológica entre potencias, la tecnología 5G provocó el virus; el virus fue diseñado en un laboratorio, etc., son las noticias que repiten estos grupos negacionistas. Adicionalmente, algunas teorías hacen referencia a que las vacunas están diseñadas para producir esterilidad y así bajar el peligro de la superpoblación, o las más atrevidas que hacen referencia a que las vacunas tienen microchips que permitirán rastrear a cada individuo en todos sus movimientos.

Desde mi punto de vista, las corrientes negacionistas contra el COVID-19 se han convertido en una amenaza social al hacer llamamientos a desobedecer las medidas para evitar los contagios por coronavirus.

“La censura del siglo XXI ya no consiste en restringir la información, sino en inundarnos de noticias falsas”.

El éxito relativo que están alcanzando los grupos antivacunas y negacionistas radica en que nos muestran en sus mensajes un panorama con muchos asuntos atractivos, tales como el cuestionamiento del papel de las grandes farmacéuticas y de los gobiernos, así como hablar de las libertades civiles o de la libertad de elección, temas muy atrayentes en los momentos en que muchos negocios o empresas prácticamente están paralizados.

Por otro lado, según ha declarado la Organización Mundial de la Salud (OMS), el brote de COVID-19 y la respuesta correspondiente han estado acompañados de una infodemia masiva, es decir, de una cantidad excesiva de información, (en algunos casos correcta, en otros no) que dificulta que las personas encuentren fuentes confiables y orientación fidedigna cuando las necesitan.

El uso de la pseudociencia por estos grupos está basado en presentar afirmaciones, creencias o prácticas como si fueran científicas y reales, pero que son totalmente incompatibles con el método científico. A menudo se caracterizan por el uso de afirmaciones vagas, contradictorias, exageradas. Usualmente poseen muy poca o nula disposición por parte de sus seguidores a aceptar evaluaciones externas de expertos.

El panorama real

Hoy por hoy, asistimos a una de las mayores pandemias de nuestra historia reciente y el conocimiento médico basado en la evidencia científica es la única vía para hacerle frente con garantías. Entre las evidencias más contundentes de la existencia del coronavirus podemos citar las muestras realizadas en miles de pacientes y la obtención del genoma del virus, miles de fotografías realizadas por microscopía electrónica, los estudios genómicos que se pueden consultar o agregar a la base de datos abierta para investigadores “Gisaid.org”. Finalmente, en la liga “Nexstrain.org” usted puede encontrar estudios acerca de la evolución del coronavirus.

Adicionalmente, el virus aislado de pacientes se ha cultivado en cultivos celulares, se ha ensayado en varios modelos animales, al menos en macacos, hámster y ratones, en los que se ha reproducido la enfermedad, se ha analizado la respuesta inmune específica que genera, se ha estudiado el modo de transmisión en animales y se ha recuperado incluso el virus de los animales infectados. Se ha hecho un esfuerzo laborioso por investigar este virus y buscar tratamientos y vacunas en laboratorios de todo el mundo.

Consultando la evidencia

En paralelo a estos resultados podemos decir que científicos de todo el mundo llevan meses investigando el COVID-19 y el SARS-CoV-2 de forma independiente y publicando artículos sobre ello, hasta tal punto, que se ha producido un exceso de publicaciones y los investigadores no se dan abasto para leerlas.

Según la base “Semanticscholar.org”, existen 138,000 artículos sobre “COVID-19”, incluyendo prepublicaciones. Por otro lado, “PubMed” reporta 70,428 artículos indexados bajo la búsqueda “COVID-19” y 41,735 bajo “SARS-CoV-2”. Finalmente, la “Web of Science” reporta 46,340 artículos bajo la búsqueda “COVID-19”. Entre todos ellos hay decenas de miles de experimentos y observaciones con coronavirus en tejidos, aerosoles, cultivos, animales o pacientes, así como secuencias genéticas o fragmentos de los propios virus.

Finalmente, diversas sociedades médicas y científicas han lanzado advertencias alertando a los ciudadanos acerca de las consecuencias de los bulos y noticias falsas para que no den credibilidad ni difusión a esas teorías contra la pandemia. Esas noticias falsas podrían ser tan o más letales que el propio coronavirus por lo que se hace un llamamiento a la responsabilidad colectiva para no dar difusión ni otorgar veracidad o credibilidad a teorías acientíficas, conspiratorias y oscurantistas. La situación es especialmente apremiante cuando la contención de la epidemia depende en gran medida de que la población adopte medidas de higiene, mantenga la distancia, se ponga la mascarilla o decida vacunarse.

*El autor es director de Mecatrónica en el Tecnológico de Monterrey, Campus Sonora Norte.

Investigador analiza el T-MEC y la nueva Ley de Patentes que se estrena hoy

Por Michael Ramírez

El día de hoy entra en vigor en México la nueva Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, la cual fue aprobada en julio pasado y que abroga (o sustituye) a la Ley de la Propiedad Industrial anterior, publicada el 27 de junio de 1991.

Esta nueva Ley, que fue aprobada en el Congreso de la Unión el 1° de julio de este año, tiene como objetivo adecuar la legislación mexicana en materia de propiedad intelectual, para así cumplir con los compromisos adquiridos por nuestro país ante el nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que recientemente se estableció entre los tres países para sustituir al desaparecido TLCAN.

Roberto Garza Barbosa, investigador de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno, del Tec de Monterrey, publicó recientemente un nuevo artículo de investigación titulado “Mexican Patent Litigation, International Intellectual Property Treaties and the Extension of Patent Term of Protection”.

En dicho artículo, el investigador analiza el capítulo 20 del T-MEC, referente a la Propiedad Intelectual, y las repercusiones que tendrá México, en particular el tema de la extensión del término de protección de patentes. Asimismo, aborda los nuevos preceptos de extensión de la nueva Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial que entra en vigor hoy.

– ¿De qué trata su nuevo artículo académico?

“En el artículo analizamos prácticamente todos los tratados que tienen que ver con la protección de las invenciones a nivel internacional. La ciencia es universal, pero la protección por medio de patente se hace país por país, y existe una serie de tratados internacionales que facilitan lo anterior. Los mismos tienen principios muy básicos, pero que en algunas ocasiones son infringidos”, explicó.

“Lo que hice fue analizar el caso particular de un litigio y cómo se aplicaron o no los principios internacionales, como el trato nacional, la independencia de derechos, la cooperación en materia de patentes y otros aspectos”.

“De esta forma, hicimos un análisis del derecho internacional, pero con la mirada puesta no en los tratados tradicionales, sino en las implicaciones del nuevo capítulo de Propiedad Intelectual del T-MEC”.

el nuevo Capítulo 20 del T-MEC es el tratado sobre propiedad intelectual más estricto y exhaustivo que jamás se haya firmado antes

“Podemos decir que este nuevo Capítulo 20 del T-MEC es el tratado sobre propiedad intelectual más estricto y exhaustivo que jamás se haya firmado antes, ya que abarca muchos aspectos y protege mucho. Aquí es donde entra en juego la nueva Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, que es la implementación en nuestro sistema legal de algunos aspectos cubiertos por el capítulo 20 del T-MEC”, agregó.

“El artículo concluye con la reflexión de que los nuevos preceptos de extensión, tanto del T-MEC como de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial pueden ocasionar varias implicaciones, van a crear una falta de certeza y a colocar el Derecho Internacional en un área gris. Como por ejemplo, la extensión del término de protección de las patentes, la protección jurídica de la información relativa a pruebas de seguridad y efectividad de medicamentos, así como la protección a los nuevos usos de un medicamento cuya fórmula ya está protegida por una patente. Lo anterior significa, en teoría, que entrarán al dominio público mucho después de lo que lo hacen actualmente”.

“Cabe señalar que alrededor del 85 por ciento de las patentes en México, pertenecen a un titular extranjero. Por eso, el Tec de Monterrey destaca en materia de investigación e innovación, ya que somos la institución privada que más patentes tiene en México, cuyo titular es mexicano, es decir, le estamos dando la vuelta a esto y estamos generando Propiedad Intelectual”.

“El artículo que desarrollamos representó un trabajo muy extenso, ya que revisamos muchas sentencias en un solo litigio y además aplicamos la línea de investigación del Derecho Internacional Comparado, es decir, cómo se realiza en Estados Unidos, en la Unión Europea, cuáles son las implicaciones para el sistema legal, etcétera”, mencionó Garza Barbosa, quien pertenece al Sistema Nacional de Investigadores.

Primer investigador mexicano en el IIC

El artículo académico “Mexican Patent Litigation, International Intellectual Property Treaties and the Extension of Patent Term of Protection”, fue publicado en la revista científica International Review of Intellectual Property and Competition Law (IIC), que es editada por el Instituto Max Planck de Innovación y Competencia en Alemania.

Dicha revista, que tiene más de 50 años de publicarse, es una de las más prestigiadas en su ramo a nivel internacional, está indizada en plataformas de investigación como Scopus y SCImago, y tiene un cuartil Q2.

Cabe destacar que Roberto Garza Barbosa es el primer mexicano en publicar en esta revista, la cual se especializa en temas de Propiedad Intelectual.

Además, el investigador comentó que el año pasado presentó este trabajo en la conferencia anual de la International Association for the Advancement of Teaching and Research in Intellectual Property (ATRIP), realizada en Nashville, Tennessee, de la cual, es miembro del Comité Ejecutivo.

¿Quieres saber más?

Una versión libre del artículo “Mexican Patent Litigation, International Intellectual Property Treaties and the Extension of Patent Term of Protection” está disponible aquí:
https://www.ipmty.com/uploads/1/2/1/1/121157327/october_7_2019_postprint_accepted.pdf

Una mirada a las híper-heurísticas

Por Jorge M. Cruz-Duarte, Iván M. Amaya Contreras y José C. Ortiz Bayliss
Artículo de divulgación científica

¿Cómo puedo calendarizar apropiadamente un conjunto de operaciones? Este problema de optimización combinatoria es común en las industrias, particularmente en la industria manufacturera. Allí, se busca gestionar los activos para completar una serie de tareas de forma eficiente.

Aunque estos problemas son simples en su descripción, el sinnúmero de posibles soluciones hace de éstos un verdadero reto en aplicaciones prácticas, incluso en las más simples. Por ejemplo, si asumimos la condición más sencilla tendremos n!^m posibles soluciones a explorar, siendo n el número de tareas a realizar y m el número de máquinas disponibles en la planta. Si una industria desea programar tres tareas a realizarse en tres máquinas, aplicando la expresión anterior tenemos: (n!)^m = (3!)^3 = (3×2×1)^3 = 216 posibles soluciones. Por tanto, existirán “solamente” 216 soluciones posibles, que deben ser analizadas para encontrar la mejor de ellas. Si incrementamos el número de trabajos a cinco, el número de soluciones asciende a 1’728.000. Note que, aun así, esto no es nada comparado con las cifras reales de una industria. La siguiente figura muestra cómo crece el número de combinaciones.

Para este tipo de problemas es impensable probar todas las opciones. Por ello, los investigadores han propuesto una gran variedad de métodos desde hace más de 70 años, entre ellos las heurísticas. Una heurística se puede definir como una regla (procedimiento) que se realiza una o varias veces para cumplir con una tarea. Las heurísticas suelen ser intuitivas. Para comprender mejor esto, consideremos el problema de organizar la despensa en un compartimento del refrigerador. Nuestra heurística consiste en guardar primero el objeto más grande. Al repetir este proceso varias veces, habremos guardado todas las compras. ¡Hemos cumplido el objetivo! Pero… es posible que queden espacios vacíos, muy pequeños para el siguiente artículo que se iba a guardar, pero adecuados para otros más pequeños. Así, las heurísticas son fáciles de implementar, pero la calidad de sus soluciones no está garantizada.

Una heurística se puede definir como una regla o procedimiento que se realiza una o varias veces para cumplir con una tarea

Para reducir dicha incertidumbre, los expertos se han planteado diversas propuestas, entre ellas, las híper-heurísticas (HHs). Éstas son heurísticas controladas por otra heurística: una idea simple y bastante efectiva. Para entenderlas mejor utilizaremos la siguiente analogía: Una chef tiene una libreta con diversas recetas, algunas de revistas de cocina y otras propias. Dicha chef tiene el objetivo de preparar un platillo exquisito. Para lograrlo, elegirá algunos elementos de diferentes recetas y creará una nueva. Al culminar, tendrá un platillo que evaluar. Para ello pedirá ayuda a algunos comensales, con diferentes gustos, quienes darán su veredicto. Es probable que al primer intento las cosas no salgan tan bien, aunque depende de la experticia de nuestra chef. Entonces, ella ajustará la receta inicial con base en otras recetas de la libreta y su experiencia previa. El proceso se repite varias veces hasta dar con un veredicto positivo y unánime de los comensales.

Pongamos en contexto el ejemplo anterior: Las heurísticas son acciones por realizar; entonces, corresponden a cada anotación (paso) en la libreta. Así, la nueva receta será la híper-heurística. ¿Qué papel desempeñan la chef y los comensales? La primera representa a un algoritmo de entrenamiento cuyo “razonamiento” permite evaluar cómo modificar un conjunto de acciones. Este algoritmo puede ser un método un poco más elaborado como una metaheurística o un algoritmo de inteligencia artificial. Los comensales representan las características del problema, y al tener diferentes gustos evalúan el platillo bajo diferentes puntos de vista, por ejemplo, presentación, consistencia, aroma o sabor. Estas características son fundamentales para la obtención del mejor resultado en la resolución de un problema. Dicho rol se hace más importante si, en vez de evaluar la solución al final, lo hacemos después de realizar cada acción. Además, es pertinente mencionar que cada intento en el proceso culinario lo asociamos a una iteración del proceso de optimización.

El tamaño del problema y el desempeño de las HHs

Ahora bien, ¿qué tanto puede mejorar el ejemplo anterior? ¿No retrasará demasiado la resolución de un problema? Pues bien, justamente estas preguntas fueron resueltas en nuestro estudio “Influence of Instance Size on Selection Hyper-Heuristics for Job Shop Scheduling Problems”. En él analizamos el efecto que tiene el tamaño del problema en el desempeño de las HHs durante la solución de problemas de calendarización. Recordemos que el tamaño de estos problemas está dado por el número de máquinas y tareas a realizar. Para ello, implementamos una metaheurística llamada Recocido Simulado (SA, por sus siglas en inglés) como método de entrenamiento (chef) para las HHs.

El SA está inspirado en el proceso de templado del acero, donde se eleva su temperatura a un valor máximo y luego se enfría lentamente para promover la organización de sus átomos en estructuras cristalinas. Macroscópicamente, se evidencia en acero de mayor dureza. Una vez implementado SA, variamos sistemáticamente el tamaño de los problemas de entrenamiento y de ejecución, además del número de iteraciones para encontrar la solución. ¿Por qué entrenamiento y ejecución? Bueno, los métodos de inteligencia artificial (de forma análoga a cualquier cerebro animal) deben ser entrenados para ejecutar una tarea. Luego de varios procesos de entrenamiento y ejecución con diferentes escenarios, observamos que el mejor desempeño de las HHs se encuentra cuando entrenamos y ejecutamos con problemas del mismo tamaño, pero con más iteraciones. El tiempo requerido para esto fue excesivamente alto, ya que esta es la opción ganar-o-ganar. Esta inferencia fue sólo una confirmación de lo que, por lógica, podría suceder. Sin embargo, también notamos que el tiempo de entrenamiento se puede reducir si disminuimos el número de iteraciones, pero con el efecto secundario de que el desempeño de las HHs fue dramáticamente perjudicado. No obstante, pudimos apreciar que, si utilizamos el máximo número de iteraciones y problemas pequeños para entrenar las HHs, el desempeño solo es ligeramente afectado mientras el tiempo de entrenamiento se reduce significativamente.

La explicación a este fenómeno, creemos, yace en la naturaleza de las características y cómo éstas describen el problema. Así las cosas, mejores características o herramientas para describir el problema simplificarán naturalmente el proceso de solución a través de las híper-heurísticas.

Esta idea, aunque parezca sencilla, no se había probado antes para este tipo de problemas. Al reducir el tiempo de entrenamiento, podemos emplear el tiempo ahorrado en mejorar las heurísticas, el método de entrenamiento y las características, por ejemplo. Por el momento, este trabajo sirvió como punto de partida para llevar estas inferencias a otros problemas comunes en áreas como la producción industrial, el diseño de piezas en ingeniería, la administración de recursos, etc.; todas relacionadas con la Industria 4.0. Actualmente, en el Grupo de Investigación con Enfoque Estratégico en Sistemas Inteligentes (GIEE-SI), de la Escuela de Ingeniería y Ciencias (EIC), seguimos investigando éste y otros temas, relacionados con optimización en diversas aplicaciones industriales.

¿Quieres saber más?

Para mayor información sobre este trabajo, te invitamos a consultar desde cualquier red institucional:

F. Garza-Santisteban et al., “Influence of Instance Size on Selection Hyper-Heuristics for Job Shop Scheduling Problems,” 2019, IEEE Symposium Series on Computational Intelligence (SSCI), Xiamen, China, 2019, pp. 1708-1715. https://doi.org/10.1109/SSCI44817.2019.9002653

Los autores

Jorge M. Cruz-Duarte es Doctor en Ingeniería Eléctrica. Actualmente es Investigador Posdoctoral del Grupo de Investigación en Sistemas Inteligentes, de la Escuela de Ingeniería y Ciencias, del Tec de Monterrey. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, Nivel I. jorge.cruz@tec.mx

Iván M. Amaya-Contreras es Doctor en Ingeniería, área Ingeniería Electrónica. Actualmente es Profesor Investigador del departamento de Computación y está adscrito al Grupo de Investigación en Sistemas Inteligentes, de la Escuela de Ingeniería y Ciencias, del Tec de Monterrey. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, Nivel I. iamaya2@tec.mx

José C. Ortiz Bayliss es Doctor en Tecnologías de Información y Comunicaciones. Actualmente es Profesor Investigador del departamento de Computación y está adscrito al Grupo de Investigación en Sistemas Inteligentes, de la Escuela de Ingeniería y Ciencias, del Tecnológico de Monterrey. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, Nivel I. jcobayliss@tec.mx