Poder y oposición en México

Investigador de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno analiza el comportamiento político en los gobiernos de minoría en México entre 1997 y 2012, y afirma que la próxima conformación del Congreso podría inaugurar una nueva etapa de representación política y de relación Ejecutivo-Oposición.

Gabriela Faz

Los Congresos son –o deberían ser- los máximos foros de representación política y aprobación de las políticas en cualquier país democrático. Por ello, analizar la actividad legislativa en  México, sobre todo desde que se dio la primera alternancia en el poder ejecutivo, es indispensable para entender la realidad política y forjar un debate informado para intentar elevar la calidad y las políticas del país.

El doctor en Ciencia Política Carlos Javier Vázquez Ferrel, de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno, enfoca su trabajo de investigación en el diseño y evaluación de políticas relacionadas al fortalecimiento del Estado y del buen gobierno, así como en el análisis de la actividad legislativa, y como resultado de su labor ha publicado el libro La influencia legislativa de la oposición en las iniciativas presidenciales: el caso de los gobiernos de minoría en México, 1997-2012.

En el libro se analiza el papel que tuvo la oposición en la Cámara de Diputados de cara al presidente. El periodo de estudio incluye 5 legislaturas y 3 presidentes que se encontraron en minoría legislativa y enfrentados principalmente a tres partidos de oposición fuertes en el Congreso y con aspiraciones reales de llegar al gobierno en las elecciones subsecuentes.

“Los periodos presidenciales de Ernesto Zedillo (1997-2000), Vicente Fox (2000-2006) y Felipe Calderón (2006-2012) fueron gobiernos de minoría. Ésta fue una condición inédita en el país, ya que durante los 70 años previos, el PRI (partido que ocupó la presidencia hasta el año 2000), siempre había contado con mayoría absoluta en el congreso, lo que facilitaba la aprobación de las iniciativas de los presidentes sin mayores contratiempos”, destacó el investigador.

En esta investigación, que en el 2016 fue galardonada con el 1er. Lugar del XL Premio del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) y del cual se derivó su publicación en formato de libro en 2017, se analizan las particularidades políticas, resumidas por el autor, en dos argumentos:

En su primer argumento el investigador menciona que a lo largo de ese periodo, y para lograr la aprobación de sus iniciativas, los presidentes tuvieron que abrir el contenido de su agenda a la influencia de las agrupaciones de oposición representadas en el Congreso.

“Ése es precisamente el argumento que yo defiendo: para que los presidentes lograran la aprobación de su agenda tuvieron que escuchar y aceptar, muchas veces a regañadientes, las modificaciones legislativas impulsadas por los legisladores de oposición, lo que los empoderó”, resaltó el Dr. Vázquez Ferrel.

El segundo argumento es que las agrupaciones de oposición modificaron su estrategia de colaboración hacia el ejecutivo en función de dos variables: una relativa a la distribución de poder en el Congreso (fragmentación partidista, distribución ideológica y el peso de la oposición tanto a nivel Congreso como Comisiones vis a vis la fuerza partidista legislativa gubernamental). Y otra vinculada a captar la dinámica política en que se desenvuelven los actores (el tipo de iniciativa legislativa, la “luna de miel” del presidente, el ciclo electoral y la popularidad del presidente).

En base a estas variables, el libro reconstruye las estrategias instrumentadas para relacionarse con el ejecutivo, rescatando así el trabajo de colaboración que el congreso realizó con el ejecutivo, pero también la fuerte condicionalidad a la que éste último se vio sometido.

Respecto a la popularidad del presidente, el autor comentó que según diversas teorías, se esperaría que cuando el presidente es más popular, los legisladores pueden ser más receptivos a negociar con un agente político popular.

“En mi libro pruebo, a través de modelos estadísticos, que en México sucede lo contrario, ya que cuando el presidente es más popular, los políticos de oposición lo perciben como un rival más fuerte y amenazante en términos electorales, por tal tienden a atacarlo más o agudizan el bloqueo legislativo buscando afectar su popularidad”, destacó el investigador.

Retos en la conformación del nuevo congreso (2018-2024)

El doctor Vázquez Ferrel opina que en la próxima conformación del Congreso sería muy probable que entremos a una nueva etapa de relaciones Gobierno-Oposición y de representación política.

“Cuando existe un bloque de oposición reducido y fragmentado, los Congresos debilitan su rol de control sobre el gobierno, y la oposición más visible puede trasladarse hacia fuera del Congreso: es decir, hacia los medios de comunicación y/o la sociedad civil, por ejemplo. Por ello, la oposición en el próximo Congreso tendrá el gran reto de no diluirse frente al Ejecutivo, que además será ocupado por un presidente con un enorme capital político”, destacó.

Por otra parte, destacó que la representación política puede ser cualitativamente distinta ya que previamente la actividad en el Congreso era dominada por legisladores con amplia trayectoria política, que coordinaban a los grupos parlamentarios y se ubicaban en espacios de liderazgo en el Congreso.

“Hoy por hoy muchos de estos legisladores –algunos les llaman dinosaurios- quedaron fuera. El próximo Congreso está muy cerca de ser paritario, por lo que las mujeres legisladoras tendrán el reto de impulsar exitosamente una agenda con un sello distinto, con temas frescos. Pero también corren el riesgo de dejarse absorber por la dinámica legislativa de antaño, que dejaría a esta amplia representación de mujeres en un aspecto más cosmético que sustantivo”.

Al nuevo Congreso, comentó el investigador, también han llegado líderes sociales, muchos jóvenes, artistas y deportistas sin experiencia, quienes tendrán el riesgo de perderse en los laberintos legislativos y pasar desapercibidos –como muchos otros legisladores que han pisado los recintos legislativos–. “Pero también existe la posibilidad de que estos nuevos legisladores sean más audaces y creativos en la construcción de nuevos vínculos con sus votantes y comunidades, y de que traigan nuevos temas a la mesa de discusión con el objetivo de acercar al Congreso con las comunidades”.

Por último, destacó que a pesar de que los Congresos y legisladores sean frecuentemente descalificados por la prensa y las redes sociales –muchas veces de forma justificada–, ello no debería minimizar en la sociedad en general, el ciudadano o la academia, el rol que los Congresos y legisladores desempeñan en las comunidades y gobiernos.

“Por el contrario, se debería poner una lupa más grande sobre estas instituciones, ya que ahí se toman, visibilizan y concretan decisiones relevantes que afectan la vida de todos los ciudadanos”, finalizó.

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Carlos Javier Vázquez Ferrel es doctor sobresaliente Cum Laude en Ciencia Política por la Universidad de Salamanca, España. Actualmente es Investigador en Política Pública en la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey y miembro del Sistema Nacional de Investigadores del CONACyT. Su investigación sobre actividad legislativa y relaciones Ejecutivo-Legislativo en México recibió el Premio del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) de México en el 2016.

Para conocer el trabajo completo:
http://www.inap.mx/portal/images/pdf/book/978-607-9026-71-4.pdf

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