Por Gabriela Faz.


 

Según las proyecciones del Índice Global de Competitividad en Manufactura emitido en 2013 por la empresa consultora internacional Deloitte, para el año 2018 México podría ocupar el lugar número 13 en la industria manufacturera a nivel mundial.

Estas proyecciones apuntan a que el país tiene una industria manufacturera creciente y capaz de adoptar tecnología para transformar y renovar sus líneas de producción, que representan un fuerte motor en el desarrollo económico.

El cumplir con esta proyección dependerá en gran medida de que las nuevas tecnologías de digitalización, de información y de comunicaciones se integren a la industria y tomen un papel clave en su trasformación; para lograrlo tomarán especial relevancia las políticas industriales y públicas que deberán propiciar el crecimiento hacia una Industria 4.0.

Bajo esta premisa, el profesor investigador David Romero, del Grupo de Investigación en Enfoque Estratégico de Manufactura Avanzada, perteneciente a la Escuela de Ingeniería y Ciencias, se ha dado a la tarea desde hace un par de años de investigar propositivamente y en colaboración internacional sobre esta corriente que busca vincular las nuevas tecnologías y empoderar tanto a las líneas de producción como a los que trabajan en ellas.

TECNOLOGÍAS PARA POTENCIAR AL HOMBRE-MÁQUINA

Cuando se habla de operadores inteligentes y de máquinas inteligentes es porque la información histórica de una fábrica se está acercando al tiempo real para mejorar la toma de decisiones.

“Uno de los aspectos más interesantes de este concepto es que ahora podemos potenciar las capacidades y conocimientos de operadores que cuentan con alto grado de experiencia. Ahora podemos tener operadores mejorados por la tecnología y no reemplazados por ella”, mencionó el profesor Romero.

Esto mismo aplica en cuanto a los productos, que ahora podrán ser “inteligentes” y permitirán generar diferentes fuentes de valor a través de sistemas producto-servicio. Por ello, el profesor Romero define a la Industria 4.0 como la convergencia de las tecnologías industriales con las tecnologías digitales.

“Esta convergencia está dando lugar a la generación de tecnologías disruptivas para la manufactura, como la robótica colaborativa orientada a la cooperación con el hombre, la manufactura aditiva, la generación de energía sustentable y distribuida, el uso de sensores avanzados, el control remoto de operaciones, y las máquinas inteligentes”, mencionó.

Con estas nuevas herramientas se puede censar todo lo que está pasando en la línea de producción y tener una versión digital/virtual de lo que sucede en el piso de producción o en la cadena de suministro de una fábrica.

“Esto te permite jugar con la toma de decisiones al realizar distintas simulaciones o escenarios antes de transferirlos al mundo real además de que la Industria 4.0 permite potenciar las capacidades y generar máquinas sociales”.

TRAZAN LA RUTA 4.0 EN MÉXICO

Con una iniciativa lanzada desde la Secretaría de Economía, el Tecnológico de Monterrey representado por el profesor Romero, actualmente participa en un grupo integrado por organismos como Prosoft, ProMéxico, IMS, Amiti, Cluster Institute, Canacintra, Canieti, Conacyt entre otros.

Dicho comité se encuentra impulsando una serie de iniciativas para implementar el concepto de Industria 4.0, incluyendo un Mapa de Ruta Tecnológico.

“Cómo universidad, tenemos la oportunidad de contribuir con investigación sustentada en aspectos como el análisis costo-beneficio, las mejores herramientas para la implementación de un impulso tecnológico, encontrar factores críticos de éxito para que una empresa adopte una tecnología, la generación de modelos de madurez, y cuáles son los modelos de inversión críticos para que las empresas sigan siendo competitivas”, finalizó el profesor Romero.

EN LA HISTORIA DE LA INDUSTRIA SE DISTINGUEN CUATRO GRANDES ETAPAS DE DESARROLLO:

01 – El primer gran cambio en la industria se dio cuando a los procesos de manufactura se les incorporó equipos de producción mecánica, inició con la llegada de la máquina de vapor.

02 – En la segunda generación se introdujo el modelo T a las líneas de ensamble para lograr la producción en masa, con esta innovación se logró bajar considerablemente el tiempo invertido en el proceso y producir en grandes cantidades.

03 – En la tercera generación se incorporó la electrónica, la automatización y control, así como los sistemas de información a las líneas de producción; con ello se logró una mayor variedad en las líneas de producción.

04 – Con la llegada de la cuarta revolución industrial, o la llamada Industria 4.0 se incorpora el uso de sistemas ciberfísicos y el poder de la información para lograr una manufactura mucho más inteligente.


 

Prof. David Romero

  • Ha participado como editor invitado para dos números especiales de las revistas JCR Computers in Industry (Future Perspectives on Next Generation Enterprise Information Systems: Emerging Domains and Application Environments) e International Journal of Computer Integrated Manufacturing (Factories of the Future: Challenges and Leading Innovations in Intelligent
    Manufacturing) en donde aborda, junto a sus pares internacionales, el tema de Industria 4.0
  • Forma parte del comité nacional de la Secretaría de Economía encargado de la implementación de un Mapa de Ruta Tecnológico del concepto Industria 4.0

dromero@itesm.mx

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