Por Sayra Nayely Serrano

Protagonista de la mayor pesadilla de las y los mexicanos y capaz de erizarnos la piel y envolvernos en un mundo de terror, este “chupacabras” es un descomunal sinvergüenza que se desarrolla dentro del cuerpo humano. Esta criatura mítica ha atacado al ser humano y ha triunfado una multitud de veces burlando a la medicina actual. Al chupacabras se le ha escuchado nombrar en muchos sitios y situaciones, pero en el ámbito de las ciencias de la salud nos referimos al CÁNCER.

Desafortunadamente el cáncer no es un mito, es una terrible realidad capaz de desarrollarse en diferentes órganos y tejidos del ser humano, y que promueve el desarrollo acelerado de células anormales que se dividen y crecen sin control. En el funcionamiento normal del cuerpo humano es necesario que las células se dividan, crezcan y lleven a cabo sus funciones normales. Existen mecanismos que programan la muerte de las células cuando éstas tienen que ser reemplazadas por células nuevas, a fin de reparar y mantener los tejidos y órganos sanos. He aquí la sublevación de las células cancerígenas que “pierden” el control de división y muerte celular programada, y son capaces de continuar sus ciclos de replicación y división celular sin límite. Esta división llega a formar masas de células anormales que se denominan en su conjunto tumores.

Uno de los cánceres más comunes

Según el Instituto Nacional del Cáncer, el cáncer colorrectal o CCR es el segundo y tercer cáncer más común en todo el mundo (figura 1). El CCR se ha clasificado dentro de las enfermedades multifactoriales, esto quiere decir que puede ser causado por varios factores, tales como: hereditarios, ambientales, infecciosos, de estilo de vida y dietéticos; en los cuales se observa, la obesidad, el sedentarismo, un alto consumo de azúcar y grasas, y una baja ingesta de fibra.

Actualmente, los tratamientos convencionales dependen de la localización y progreso del cáncer. Las cirugías, radioterapias, quimioterapias, inmunoterapias, o una combinación de ellas, son los principales tratamientos utilizados para su control. El compuesto quimioterapéutico más común en la lucha contra el CCR es el 5-fluorouracilo (5-FU).

Este compuesto mimetiza a un compuesto que permite la síntesis del ADN (Ácido desoxirribonucleico), el titular del material genético. Así pues, el 5-FU engaña a la célula y evita la síntesis del ADN desencadenando la muerte celular. Sin embargo, el 5-FU no es específico, así que también causa la muerte a células sanas. Esta es la razón de los innumerables efectos secundarios.

A pesar de los efectos secundarios que tiene, el 5-FU se sigue utilizando en la práctica diaria. Por esta razón, los expertos se han interesado por la búsqueda de terapias complementarias efectivas (no en reemplazo), que coadyuven a reducir los efectos negativos de la terapia convencional. Una de las soluciones propuestas ha sido la terapia combinatoria efectiva que consiste en la administración de una o más sustancias naturales sometidas a una prueba científica rigurosa en conjunto con medicamentos quimioterapéuticos para contraatacar al colosal enemigo.

La naturaleza como aliada

Evidencia científica ha demostrado que existen muchos compuestos en la naturaleza capaces de suprimir el crecimiento tumoral. Estos compuestos bioactivos han sido obtenidos de plantas, hongos, bacterias u otros organismos que generalmente protegen al ser vivo. Estas moléculas naturales son principalmente pigmentos o compuestos que le dan la coloración a las plantas, frutas, y verduras, como, por ejemplo, los carotenoides, que le otorgan el color anaranjado a las zanahorias y a algunas hojas de otoño, o las antocianinas que le confieren el color rojo y azul a las frambuesas, zarzamoras y arándanos. Además de estos compuestos, los investigadores han demostrado la tremenda capacidad de otros más, tal es el ejemplo de los fenólicos, las vitaminas D y E, la fibra dietética, y minerales como el calcio (Ca) y el selenio (Se), este último juega un rol sumamente imprescindible en la vida del ser humano.

De estos compuestos naturales algunos han sido utilizados en conjunto con agentes quimioterapéuticos como el 5-FU para mejorar el efecto antitumoral, reducir los efectos secundarios del medicamento y mejorar la calidad de vida de las personas con cáncer. Dentro de estas combinaciones, una de las más prometedoras es la dupla 5-FU y Se.

Poderosa combinación

Recientemente el papel de este dúo se ha vuelto más popular y se han realizado esfuerzos científicos para demostrar que esta dupla potencia los efectos anticancerígenos y evita el crecimiento tumoral. En el Centro de Biotecnología FEMSA del Tecnológico de Monterrey, el Grupo de Investigación de Enfoque Estratégico en NutriOmics y Tecnologías Emergentes ha publicado diversos estudios en donde se comprueba el efecto benéfico del Se unido a proteínas sobre el crecimiento y proliferación de células de cáncer de colón.

El grupo de científicos mexicanos ha demostrado en un estudio con ratones de laboratorio que una dieta rica en Se (2.29 µg de dieta Se/g) disminuye el crecimiento tumoral hasta un 40% de tumores de células de cáncer de colón.

El mecanismo preciso de cómo el Se logra vencer la poderosa tropa del cáncer no se conoce aún al 100%, pero las evidencias científicas recientes del grupo de investigación señalan que los mecanismos de muerte celular y del sistema antioxidante están implicados en el efecto de la disminución de los tumores. Principalmente dos enzimas importantes de nuestro sistema de defensa incrementan su actividad cuando el consumo de Se dietario se incrementa, estas enzimas son conocidas con el nombre de glutatión peroxidasa (GPx) y la tiorredoxina reductasa (TrxR).

Debido a los resultados positivos obtenidos, existe un creciente interés en el Tecnológico de Monterrey en desarrollar nuevas terapias combinatorias efectivas que resulten en un éxito terapéutico en la prevención y control del cáncer de colon, además de incrementar la calidad de vida de las y los mexicanos que luchan día a día contra el verdadero chupacabras del siglo XXI.

Autor:

Sayra N. Serrano Sandoval, Estudiante del Doctorado en Biotecnología, Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey. A00819963@itesm.mx

Asesores de investigación:

Daniela Guardado Félix, Ph.D. SNI Nivel Candidato, Investigador Postdoctoral del Centro de Investigación y Desarrollo de Proteínas. daniela.guardado@tec.mx

Janet A. Gutiérrez Uribe, Ph.D. SNI Nivel II, Directora Regional del Departamento de Ciencias y Profesor Investigador del grupo de investigación con enfoque estratégico en NutriOmics. jagu@tec.mx

Asesor editorial:

Jesús Eduardo Elizondo Ochoa. Doctor en Biotecnología (Tecnológico de Monterrey), Doctor en Odontología, mención Doctor Internacional (UIC-Barcelona). Profesor-investigador de la Escuela de Ingeniería y Ciencias y de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACyT). Contacto: je.elizondo@tec.mx

Referencias:

Guardado-Félix, D., Serna-Saldivar, S.O., Cuevas-Rodríguez, E.O., Jacobo-Velázquez, D.A, Guitiérrez-Uribe, J.A. (2017). Effect of sodium selenite on isoflavonoid contents and antioxidant capacity of chickpea. Food Chemistry, 226.

Guardado-Félix, D., Antunes-Ricardo, M., Rocha-Pizaña, M.R., Martínez-Torres, A.C., Gutiérrez-Uribe, J.A., and Serna-Saldivar, S.O. (2019). Chickpea (Cicer arietinum L.) sprouts containing supranutritional levels of selenium decrease tumor growth of colon cancer cells xenografted in immune-suppressed mice. Journal of Functional Foods 53, 76-84.

Serrano-Sandoval, S.N., Guardado-Félix, D., and Gutiérrez-Uribe, J.A. (2019). Changes in digestibility of proteins from chickpeas (Cicer arietinum L.) germinated in presence of selenium and antioxidant capacity of hydrolysates. Food Chemistry 285, 290-295.

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