Por Elizabeth Tiscareño García
Artículo de Divulgación

“Mi hija no era una alcohólica, no era una mesera despectivamente, no era cuida perros”, fue lo que dijo la madre de Lesvy en su defensa luego de que la prensa mexicana replicara las declaraciones de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, en donde señalaban que la joven que había sido encontrada sin vida en los jardines de la UNAM “no era estudiante de la UNAM”, “vivía en concubinato”, “tomaba alcohol” y “se drogaba”.

El caso de Lesvy Berlín Rivera Osorio, junto al de Mara Fernanda, Anayetzi, Karen y “Calcetitas Rojas” son parte de los feminicidios mediatizados durante el 2017. Araceli Osorio, madre de Lesvy Berlín Osorio, buscó el apoyo de activistas y especialistas en la materia para que el caso de su hija se investigara como feminicidio y se fincaran responsabilidades legales a su pareja.

El uso del alcohol por parte de la joven mujer se utilizó como una forma de explicar las razones de su muerte, se le culpabilizó; en tanto que, para la prensa, el alcohol que consumió el novio se utilizó como un atenuante por el estado inconveniente en que se encontraba, es decir, se le justificó, “todo por qué, en estado de ebriedad, el hombre, de 29 años, admitió que bebió alcohol y se drogó”.

Cifras oficiales destacaron 671
feminicidios durante el 2017, un aumento
del 27% con relación al 2016, y del 42% con respecto al 2015.

En el año 2007 quedó establecida en México la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, con la cuál se haría frente a los feminicidios, y se recomendó a los medios de comunicación a la no estigmatización y revictimización de las mujeres asesinadas. Hay que recordar que desde 1993, debido al caso de Ciudad Juárez, Chihuahua, en donde fueron encontrados los cuerpos de 12 mujeres y niños tirados por diversas partes de la ciudad, se desató un movimiento en donde, por más de una década, activistas, grupos de académicos y juristas nacionales e internacionales presionaron al gobierno mexicano para crear las condiciones y leyes para hacerle frente a esta problemática.

El feminicidio es el crimen de una mujer a manos de un hombre por el hecho de ser mujer. También es considerado como extremo de un continuum de terror antifemenino que incluye una amplia variedad de abusos verbales y físicos tales como violación, tortura y esclavitud sexual. Así es como se utiliza el término en el ámbito académico, y es de la misma forma que lo han contemplado las leyes mexicanas, además, actualmente se establece que todos los crímenes de mujeres se deben investigar con perspectiva de género. En el caso de Lesvy las autoridades en un principio lo clasificaron como suicidio, debido a la presión social y de especialistas en la materia, meses después se catalogó como feminicidio.

Análisis de la construcción de noticias

La relación entre feminicidios y la prensa escrita mexicana resulta un tema de interés para alumnos y profesores investigadores del Tecnológico de Monterrey, ya que los medios de comunicación juegan un papel importante al informar a la sociedad.

Por ello se buscó estudiar el lenguaje de la prensa escrita en relación a las víctimas y victimarios o presuntos victimarios de feminicidios en periódicos mexicanos de tirada nacional. En ese sentido, se analizaron 360 textos noticiosos de los periódicos: La Jornada (14,4%), Reforma (17,46%), Milenio (31,02%) y el Universal (37.12%), con ello se planteó lo siguiente:

  • Cuál es el lenguaje de los periodistas en la construcción de la noticia para referirse a víctimas y victimarios.
  • El género del reportero y su relación con el tipo de lenguaje.
  • La manera en que los periódicos reportan a las víctimas y victimarios de feminicidio.

De acuerdo al estudio, la prensa mexicana reporta el feminicidio desde cuatro ángulos:

  1. La narrativa del hecho, en donde se habla del hecho, contexto o seguimiento del crimen contra la mujer (48%).
  2. La problemática social (16%) el victimario pasa a segundo plano y el crimen de la mujer se narra desde un contexto social adverso, como es la inseguridad, impunidad, corrupción y narcotráfico.
  3. La justificación del victimario (33%), se resaltan patrones sentimentales, estados de ánimo, estado de inconveniencia por droga o alcohol o enfermedades mentales: riñas, alcohol, irá, celos, bipolaridad, etc.
  4. La culpabilización de la víctima (3%) se refiere a que la víctima era infiel, violenta, posesiva o alcoholizada, se le revictimiza.

Otros datos relevantes son, por ejemplo, cuando alguna reportera tiende a escribir sobre el asesinato de la mujer desde la problemática social, lo cual es más evidente en el caso de las reporteras del periódico La Jornada, mientras que el reportero tiende a culpabilizar a la víctima, lo cual es más evidente con los reporteros de El Universal.

La investigación arrojó no solamente aspectos ya explorados por otros investigadores como la culpabilización de la víctima, la justificación del victimario, o el contexto de cómo fueron abordados los crímenes de mujeres, también se identificaron otros como la narrativa apegada al hecho. La razón por la que aparece la narrativa apegada al hecho dentro de la noticia podría deberse a que los periódicos analizados son de tirada nacional y considerados élite; aunado a ello, la información es publicada en secciones como: Estados, Ciudad o Metrópoli, lo que la aleja de las páginas policíacas y de ser consideradas como una nota roja, asumiendo interés de carácter social, que es parte de lo que sugieren los manuales de redacción con perspectiva de género.

Por el porcentaje, (3%) de la culpabilización de la víctima, se podría decir que los medios de comunicación evitan la revictimización de forma directa, no obstante, lo hacen de manera indirecta a través de la justificación del victimario, eso podría darse porque las fuentes principales son oficiales y la mayoría hombres. Por el momento, no se conocen las causas directas de porqué los reporteros y reporteras actúan de cierta manera al momento de redactar la información, eso deja pendiente entrevistar a quienes escriben esos textos y conocer los aspectos que ellos consideran al momento de abordar estos temas.

Para saber más:

Comunicar. Revista Científica de Comunicación y Educación –Víctimas y victimarios de feminicidio en el lenguaje https://www.revistacomunicar.com/index.php?contenido=detalles&numero=63&articulo=63-2020-05

Sobre los autores:

Elizabeth Tiscareño-García es estudiante de Doctorado de la Escuela de Humanidades y Educación del Tecnológico de Monterrey, https://orcid.org/0000-0002-5465-2472

El Dr. Oscar-Mario Miranda-Villanueva es Profesor e Investigador de la Escuela de Humanidades y Educación del Tecnológico de Monterrey, https://orcid.org/0000-0003-3180-889X

DEJA UN COMENTARIO

Por favor agrega un comentario!
Favor de ingresar tu nombre