Por Lucía Martín LópezRodrigo Durán López
Artículo de divulgación científica

Uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para transformar nuestro mundo (específicamente el número 11) solicita “que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles”. Alineadas con este objetivo, desde hace tiempo, numerosas instituciones y organizaciones se han encargado de realizar programas de ayuda a las comunidades a través del suministro de “vivienda digna”, al considerar que, como el 70% de las ciudades está conformado por vivienda, si mejoramos la vivienda, mejoramos la ciudad. Sin embargo, en algunas ocasiones estos programas no consiguen tan ambicioso objetivo, ya que no aplican herramientas de evaluación, verificación y diagnóstico que permitan valorar si sus acciones se están desarrollando adecuadamente.

El proyecto de investigación “Diseño y construcción participativa para vivienda progresiva de bajo costo: El caso de Llano Grande, en Huixquilucan de Degollado” desarrollado desde 2017 de manera conjunta por investigadores del Tecnológico de Monterrey y de la Universidad Anáhuac México, parte de esta problemática. El proyecto analiza de forma concreta uno de estos programas en el que estudiantes universitarios construyen viviendas llave en mano para habitantes de bajos recursos, en este caso, en el municipio de Huixquilucan de Degollado en el Estado de México.

En el análisis de este programa se identificaron cuáles son algunos de los factores por los que estos programas no consiguen el éxito esperado, como son: la poca inclusión de la comunidad en los procesos de diseño y construcción, la utilización de prototipos no adaptables a situaciones complejas, el no disponer de suficiente personal, por lo que es difícil que se puedan desarrollar los procesos a tiempo y con el alcance necesario, etcétera.

Para ello, se realizó el levantamiento de datos del estado actual de las viviendas construidas por el Programa mediante la localización de las mismas a través de Sistemas de Información Geográfica (SIG). Se referenciaron, en un primer lugar, las 102 construcciones donadas hasta 2017 y posteriormente, se realizaron encuestas a sus habitantes sobre el estado y el uso de las viviendas y la posibilidad de transformarlas y adecuarlas a su forma de vida. De este análisis se obtuvo que el 9.4% de las viviendas construidas fueron abandonadas, el 3.78% rentadas y el 10% demolidas debido a la falta de integración de las familias beneficiarias en los procesos de diseño y construcción.

Casas del Programa analizado que fueron abandonadas o modificadas por sus habitantes.

Estos datos permitieron evaluar el Programa, con el fin de elaborar un diagnóstico y establecer una serie de pautas de mejora del mismo. Algunas de las áreas de oportunidad destacables son: la planificación y el control de los procesos, la revisión de los métodos de selección de los beneficiarios, la inclusión de los habitantes en el diseño y construcción de su vivienda, la implementación de prototipos más flexibles, y el uso de materiales de menor impacto ambiental y más apropiables por los habitantes, entre otros.

Gracias a esta investigación, en 2018 el Programa analizado remitió a la familia Domínguez con los que suscriben. La familia reside en el municipio de Huixquilucan de Degollado y posee un lote de 64 metros cuadrados de difícil acceso y con una gran pendiente, que mide 4 metros de frente y 16 metros de profundidad, del que tienen un contrato de compra venta. La familia de ocho miembros se encuentra en situación de pobreza patrimonial y por ingreso, el jefe de la familia padece una discapacidad visual y en la actualidad viven todos en un cuarto con piso de tierra, construido con lámina y madera de desecho. Por la imposibilidad de demostrar ingresos superiores a ocho veces el salario mínimo diario y no ser derechohabientes de ninguna institución del Estado (ni de seguridad social, ni de vivienda), la familia Domínguez se vio obligada a buscar el apoyo del Programa analizado para que los coadyuvara con la construcción de su vivienda. Sin embargo, el Programa no los pudo ayudar debido a que por sus dimensiones y método de construcción, el prototipo que ofertan no podía ubicarse en el lote de la familia.

Despiece constructivo para la casa de la familia Domínguez aplicando las placas cerámicas adaptadas.

Esta oportunidad amplió los objetivos del equipo de investigadores transformándose en una investigación claramente aplicada en la que se analizaron diversas formas de construcción flexible y de bajo costo, adaptables a terrenos de morfología compleja y que fueran apropiadas y apropiables para y por los futuros habitantes. De este modo, la experiencia del diseño de la vivienda para la familia Domínguez se entendió como un sistema abierto en el cual el modelo de vivienda resultante fuera replicable por parte del Programa analizado, transformándose en función de distintos requerimientos económicos, espaciales, físicos, y sociales de cada futuro beneficiario.

Placas prefabricadas de cerámica armada. Pruebas del sistema constructivo para la casa Domínguez.

Hasta el momento se ha diseñado un prototipo de vivienda para el cual se han desarrollado unas placas prefabricadas de cerámica armada adaptadas a la sismicidad y a los materiales locales, de modo que el Programa pueda utilizar la mano de obra no cualificada de los estudiantes voluntarios para su construcción in situ. Estas placas se han producido y se están analizando y ensayando para verificar su resistencia y evaluar la relación con su costo.

El proyecto sigue desarrollándose y se espera realizar diversos ensayos con otros sistemas constructivos para identificar cuál es el más óptimo, no sólo para este prototipo y esta familia, sino para cualquiera que requiera los servicios del Programa, independientemente de cuáles sean las características del terreno.

Los autores

Lucía Martín López es profesora investigadora de la Escuela de Arquitectura, Arte y Diseño del Tec de Monterrey, campus Querétaro. Miembro del Grupo de Investigación Desarrollo Territorial Sostenible. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores de Conacyt, nivel Candidato. luciamartinlopez@tec.mx

Rodrigo Durán López es profesor e investigador por convenio en la Universidad Anáhuac México. rodrigodu@gmail.com

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