Por Gabriela Faz

Perseguir metas o sueños de independencia, lograr un mejor estilo de vida o una mejor educación para sus hijos, además del dinero, son algunos objetivos que los pequeños empresarios buscan al iniciar una nueva empresa.

“Las empresas familiares mexicanas, especialmente las pequeñas y medianas, presentan características particulares que evidencian la existencia de objetivos que van mucho más allá de satisfacer las necesidades económicas”, mencionaron los doctores Federico Trigos y Mario Doria, investigadores de la EGADE Business School, quienes trabajan en el modelo ‘Negocios Familiares que Comparten Recursos’ para reestructurar y potenciar la realidad financiera que viven las empresas familiares en el país.

“En la mayoría de las escuelas de negocios se enseña administración desde el punto de vista corporativo”, comentó Federico Trigos, es decir, siguiendo un método para detectar áreas de oportunidad e identificar necesidades para ofrecer un producto o un servicio, es decir, desde un concepto corporativo regular.

Sin embargo, “hemos encontrado que un gran porcentaje de empresas familiares no se conciben basadas en un planteamiento corporativo, sino que nacen por una necesidad individual, o incluso por un sueño de mejorar el estilo de vida, comprar una casa o asegurar la educación de los hijos, entre otros”, destacó.

Por su parte, Mario Doria comentó que una situación recurrente en el ámbito financiero es que “la problemática a la que nos enfrentamos está basada en cómo se debe medir a las empresas que han sido creadas prácticamente para cumplir metas personales. En ese sentido es que nuestro planteamiento de investigación es innovador, ya que la contabilidad tradicional no es capaz de medir estas metas u objetivos, sino que se limita a medir estados financieros que no siempre reflejan la realidad.”

Modelo financiero innovador
“Estamos desarrollado el modelo ‘Negocios Familiares que Comparten Recursos’ para re expresar los estados financieros de las pequeñas empresas familiares, de manera que se puedan incorporar transparentemente estos objetivos específicos individuales”, destacaron los investigadores Doria y Trigos.

Al hacer este ejercicio, los académicos encontraron un fenómeno recurrente y que no se refleja debidamente en las contabilidades de estas empresas: por lo general se utilizan activos que no son de la empresa para operar los negocios. Utilizar la casa de abuela como el espacio ideal para abrir un restaurante, o sacrificar el carro familiar para traslados y compras relacionadas con la empresa es una práctica muy común y que por lo general no se detalla en la contabilidad del negocio.

“Y eso es correcto”, comentaron, “los principios de contabilidad dicen que estas situaciones no se deben incluir porque la empresa no es la propietaria de esos recursos, sin embargo, para la operación de la empresa ese activo si forma parte de ella. Esto crea distorsiones importantes que pueden resultar en una falsa toma de decisiones financieras”.

De ahí es precisamente que surge esta iniciativa para llevar una administración y contabilidad real que permita hacer cuentas, fijar costos y precios, y ayudar a una toma de decisiones correcta y apegada a la realidad.

“Estamos proponiendo una metodología que incorpore una forma de re expresar los balances financieros para incluir este tipo de situaciones”, comentó el Dr. Doria.

El hacer un ejercicio de comparación entre empresas antes y después de aplicar la metodología permitió revisar la contabilidad en ambos escenarios y encontrar diferencias incluso dramáticas en cuanto a rentabilidad, índices financieros y capacidad de crecimiento, al reconocer que esos activos deberían estar presentes en los estados financieros, y que, por otro lado, los gastos familiares no deben ser parte del negocio.

“También es común enfrentarnos ante situaciones donde se tiene en la nómina a miembros de la familia que no son parte de la empresa, para transferirles los gastos familiares, sin embargo, esta práctica representa un grave problema para conocer la realidad económica de la empresa”, destacó el Dr. Trigos.

¿Es la empresa suficiente para las ambiciones de los propietarios?
Ahora bien, una vez que se realizan los ajustes por todas las distorsiones mencionadas con anterioridad, ¿cuál es la realidad económica de la empresa?, tal vez es buena y rentable, pero aún así no alcanza para las aspiraciones económicas para las que fue creada.

“Con esta metodología se pueden generar estados financieros en los que se identifica claramente este tipo de situaciones, lo que permite un planteamiento de estrategias reales tanto para las empresas como para las familias”, destacó el Dr. Trigos.

“Hemos identificado un conjunto de prácticas que se pueden dividir en dos entes contables para separar la información neta de la empresa de todo lo que son cosas no ejercidas, reportándolas en rubros especiales que representan una especie de dividendo, de esta forma se puede separar la verdadera situación financiera de la empresa”.

“Otro aspecto destacable es que esta investigación y metodología no solo involucra a México, sino que también es aplicable a nivel internacional, teniendo en la actualidad algunos casos en Europa, Sudamérica, Estados Unidos, e incluso en Asia; lo que hace de esta metodología útil y práctica para distintas realidades económicas y políticas”, finalizaron los investigadores.

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Para más información:
Dr. Federico Trigos Salazar
ftrigos@itesm.mx
https://www.researchgate.net/profile/Federico_Trigos/contributions

 

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