Por Gabriela Faz

Entrevista | Dr. Alberto Mendoza
Director del Centro del Agua para América Latina y el Caribe (CdA) del Tecnológico de Monterrey.

Desde el 2008 el Centro del Agua ha trabajado, junto a sus socios estratégicos Fundación FEMSA y Banco Interamericano de Desarrollo, en convertirse en lo que el día de hoy es un espacio estratégico, en donde se investiga y se discuten los temas trascendentales vinculados al tema del agua para mejorar la calidad de vida de la sociedad.

Siguiendo el modelo Tec 21, actualmente el Centro del Agua se encuentra en una coyuntura para potencializar los recursos humanos, tecnológicos y de vinculación, y detonar un mayor desarrollo en el país; sobre esto y sobre su visión particular del tema nos platica el Dr. Alberto Mendoza, director del Centro.

¿Cuál es la misión del Centro del Agua?
Su creación está orientada en ser una plataforma abierta de investigación e innovación en donde se puedan aportar soluciones a las iniciativas fundamentales en temas relacionados con el agua.

Aunque es un centro de desarrollo científico que trabaja con componentes de investigación, innovación y transferencia de conocimiento; la formación de capacidades, entrenamiento y soporte a la toma de decisiones también son muy importantes en el accionar del Centro. Las actividades del mismo se han enriquecido enormemente con las relaciones y contribuciones de otras áreas del conocimiento como Política Pública, Arquitectura, Negocios y Educación. Por ejemplo, el área de innovación educativa nos han ayudado en lo referente al uso de recursos abiertos. Esta sinergia entre diversas áreas es lo que nos ayuda a transmitir el conocimiento y que éste pueda detonar en acciones que impacten a la sociedad.

En este tenor de impactar a la sociedad, ¿qué fortalezas han desarrollado? Nuestras actividades, desarrollos y proyectos han estado enfocados en lograr una seguridad hídrica para Monterrey, para el país, y para la región de América Latina y el Caribe. Para nosotros los temas de seguridad hídrica, seguridad en los alimentos y seguridad en la calidad de vida de las personas son muy relevantes y se seguirán atendiendo cabalmente.

Además, hemos trabajado en relación a la gobernanza del agua, que justamente en este momento histórico es muy importante para nuestro país; estamos analizando cuestiones que van desde lo relacionado a desarrollos tecnológicos hasta las políticas públicas necesarias para lograr las mejores estrategias y conseguir así un aprovechamiento sustentable del agua.

Y en cuanto a investigación, ¿qué han desarrollado?
Existe un amplio trabajo realizado desde hace tiempo por nuestros investigadores asociados, que está enfocado a la identificación de contaminantes emergentes, análisis de cuencas hidrológicas, análisis de aguas superficiales y subterráneas, nuevas formas de tratamiento, y un mejor aprovechamiento de las aguas residuales.

Y más allá de todo esto, en cuanto a lo que se prevé para el futuro, una de las áreas en donde empezaremos a ahondar es la relacionada a la economía circular del agua.

¿Cómo se aplica el término “economía circular” hacia la problemática del agua?
El término economía circular ya ha madurado en diferentes sectores productivos y el caso del agua no debe ser ajeno; debemos trabajar en cómo podemos obtener y hacer una correcta utilización del recurso natural que está ahí afuera.

El reto es investigar sobre las mejores prácticas y tecnologías para apropiarnos de la menor cantidad posible del recurso. Una vez que esto suceda, podemos proponer alternativas para utilizar el agua de la manera más eficiente, y no solo eso, sino también desarrollar estrategias adecuadas para regresar el recurso a la naturaleza y, sobre todo, dejarlo en iguales condiciones en que fue extraído.

Es decir, ¿mejorar el tratamiento de las aguas residuales?
Lo que se ha conocido hasta ahora como agua de desecho o aguas residuales definitivamente debe cambiar. Creo que ahora es el momento en que debemos dejar de utilizar esta terminología, porque no hay tal cosa como agua de desecho, el agua no se desecha. En su caso, un agua usada debe de revalorizarse.

Debemos utilizarla apegándonos siempre al esquema de economía circular, es decir: extraerla, utilizarla y regresarla a su estado natural.

Para lograrlo debemos aprender a desarrollar la infraestructura adecuada para que la apropiación sea lo más resiliente posible, y poder aprovechar incluso los embates climatológicos que tanto nos preocupan hoy en día, como las inundaciones o las sequías.

Las infraestructuras para el abastecimiento de agua son necesarias, pero ¿cómo deben ser?
Definitivamente la mejor infraestructura para el aprovechamiento del agua es la que no se tiene que construir. Para aprovechar mejor el recurso hay que repensar y promover un cambio desde la concepción del abastecimiento ya que así se puede hacer uso de la ingeniería de diseño para crear sistemas resilientes y vinculados con políticas públicas que ayuden a circular el agua.

Si hablamos de economía circular hay temas normativos, legislativos y de incentivos que son muy importantes; en el tema de resiliencia es muy relevante darse cuenta cómo todos los sectores están intrínsecamente vinculados, y el agua es el centro, es el corazón que puede detonar muchos otros desarrollos.

¿Cuál es el futuro del agua, en el contexto actual de digitalización e infraestructuras inteligentes?
Los diferentes sectores productivos están evolucionando: sabemos de la revolución de la manufactura 4.0, de los vehículos eléctricos autónomos, o de los edificios inteligentes, que se caracterizan por promover un bajo consumo energético y el uso de redes eléctricas inteligentes. Todas estas nuevas tecnologías están encaminadas hacia un mejor aprovechamiento de los recursos.

¿Pero que pasa con el agua?, pues también la tenemos que volver inteligente, y aquí encontramos un nicho de oportunidad muy interesante en donde el Centro del Agua, de manera estratégica, trabajará para convertirse en un polo en donde investigadores de diferentes disciplinas puedan converger para desarrollar tecnología enfocada en lograr el bienestar social.

¿Para qué “digitalizar” el agua?
El mundo está preparado para encontrar nuevos caminos en el sector del agua y yo estoy muy entusiasmado de que el CdA pueda, con el soporte de nuestros colaboradores, catalizar los nuevos retos del sector.

Los sistemas de infraestructura del agua proveen cantidades exorbitantes de información que pueden aprovecharse para optimizarlos, y para lograrlo se necesita colaboración de múltiples áreas del conocimiento. Temas como analítica de datos, sensores inteligentes y “big data” son ejemplos de cómo el sector del agua puede reconvertirse hacia los sistemas inteligentes.

Es tiempo de que el sector del agua abra los ojos y se encauce hacia una digitalización para potenciar y crear nuevos desarrollos que impacten en la calidad de vida de las personas. Así podemos asegurar un desarrollo tecnológico, innovación social y políticas públicas enfocadas en una mejor distribución y utilización del agua.

¿Cómo focalizará los esfuerzos el Centro del Agua?
Una de las primeras acciones que estamos desarrollando está relacionada a las ciudades inteligentes. Desde el punto de vista de la ingeniería, de la energía y del agua, el tema urbano es crucial ya que tiene una gran repercusión social. Los centros urbanos son grandes consumidores de recursos: agua, energía y alimentos.

Para trabajar en el desarrollo de ciudades inteligentes contamos con una herramienta fundamental para hacer investigación y modelamiento de sistemas que propicien el despliegue de información, la interacción y la toma de decisiones entre los actores involucrados, que es el Núcleo Estratégico de Decisiones (NED).

Su principal función es lograr una vinculación real de los actores involucrados en la toma de decisiones desde las primeras fases de la construcción de los modelos desarrollados. El NED permite apropiarse de información fidedigna, datos reales con el mejor conocimiento del comportamiento de los sistemas físicos, para poder crear modelos que nos describan de la mejor manera los sistemas que estamos evaluando para así tomar las mejores decisiones entre todos los actores.

¿Cuál es la relación del agua y otros sectores energéticos en el desarrollo de una economía?
Los sectores agua, ambiental y energético tienen una participación muy importante en la economía de las naciones, y si en los modelos estratégicos no se involucran todas las variables desde un inicio, los resultados pueden verse comprometidos o incluso ser inviables.

El CdA también está avanzando en ese sentido, ya que aquí desarrollamos y creamos modelos que se ajustan a lo que cada región requiere. Además, cada vez es más importante reconocer la íntima relación entre sectores que se habían estado analizando de manera independiente: para generar energía se necesita agua, para mover y tratar el agua se necesita energía. Definitivamente tomar modelos desarrollados en otras regiones no es la mejor opción ya que acoplarlos al área geográfica particular es un proceso complicado.

Para redondear el concepto de economía circular estamos construyendo el andamiaje necesario para fortalecer la interrelación entre agua, energía, medio ambiente y alimentos, ámbitos complejos y fuertemente interconectados y que sin embargo hasta ahora no se han desarrollado en conjunto.

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