Por Michael Ramírez.


 

De acuerdo con indicadores del Banco Mundial, República Dominicana es el país con la economía más grande de Centroamérica y El Caribe, y en los últimos 20 años ha sido una de las economías de más alto crecimiento en Latinoamérica, con un promedio del PIB del 5.5 por ciento. En contraste, y a pesar de este fenomenal desempeño económico, la pobreza hoy en día sigue siendo una problemática fuerte en ese país, un desafío que es necesario atender.

Es por ello que el doctor Amado Villarreal y su equipo de investigadores realizan un proyecto que consiste en adaptar una metodología ya comprobada que permite planear el desarrollo económico regional, con la cual logran identificar las oportunidades en cada una de las provincias de ese país.

“Nuestro proyecto busca transferir el conocimiento que ha generado esta metodología, la cual ha sido aplicada con éxito en varios estados de la República Mexicana, como Nuevo León, Campeche, Coahuila y el Estado de México”, explicó el investigador de la Escuela de Gobierno.

El modelo a transferir es una metodología participativa que obtiene información de los sectores clave mediante estudios cualitativos y cuantitativos. Al ser el desarrollo económico un tema muy amplio que incluye aspectos como el desarrollo social, institucional, empresarial y hasta el medio ambiente, esta metodología permite ir localizando y afinando los ejes económicos con mayor potencial.

“La puesta en marcha de este proyecto comenzó con un recorrido por la mayoría de las 32 provincias que conforman el país, iniciando por las provincias de la periferia, en donde hay mucho potencial turístico, y terminando por las provincias del centro, que es en donde se encuentra la parte más industrial”, comentó el investigador.

A través de dicho monitoreo, los investigadores hallaron que la realidad del país es diversa y que cada provincia tiene diferentes identidades, problemáticas y distintos requerimientos de infraestructura para potenciar su desarrollo. Por lo tanto, la implementación de este modelo es diferente en cada zona.

El estudio ha logrado identificar y definir sectores clave por provincias, como la manufactura y el turismo, así como requerimientos transversales en regiones, es decir, que en varias provincias persisten los mismos requerimientos para el desarrollo, como la infraestructura para la transportación

de agua, el tratamiento de aguas residuales, y requerimientos importantes de energía, los cuales son elementos básicos si se desea impulsar cualquier sector productivo.

“El impacto y la aceptación de esta metodología es tan alta que ya ha sido adoptada por el Ministerio de Economía de República Dominicana para integrarla en su estrategia económica nacional y en la elaboración del Plan de Desarrollo Regional, que permitirá elevar la competitividad del país y enfocar los esfuerzos hacia sectores específicos”, aseguró.

Mencionó que con este proyecto se podrán fincar estrategias de desarrollo industrial, pero la intención no es solamente participar en el diseño de políticas industriales y de innovación, sino darles las herramientas estratégicas para sofisticar aún más su economía, lo cual implica identificar sectores estratégicos en las regiones pertinentes y focalizar medidas de política regional y sectorial para lograr un país cada vez más protagonista en sus sectores productivos, a través de los diferentes actores económicos en cada región.

“Se trata de una transferencia de conocimientos para una mejor planeación del desarrollo económico regional y para un buen diseño de políticas que permitan elevar la competitividad de las provincias y sus municipios. La experiencia en República Dominicana será el antecedente para posteriormente replicar el modelo en otros países como Costa Rica, El Salvador y Cuba”, concluyó.

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