Por Michael Ramírez
Entrevista 

Un informe reciente de la ONU señala que más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, y prevé que, de cara al 2050, casi el 70 por ciento de la población vivirá en zonas urbanas. Esta tendencia a la urbanización traerá un sinfín de desafíos, entre ellos el desarrollo urbano sostenible.

Para diseñar estrategias que permitan afrontar este fenómeno urbanístico, se creó el Grupo de Investigación llamado Desarrollo Territorial Sostenible, que pertenece a la Escuela de Arquitectura, Arte y Diseño, del Tec de Monterrey, cuyo foco científico será, precisamente, incidir en el desarrollo urbano sostenible, promoviendo la adaptación de la estructura urbana, la capacidad de recuperación del patrimonio y el desarrollo de estrategias de conservación, todo en pro de enfrentar los desafíos contemporáneos.

En entrevista exclusiva para Transferencia Tec, Aleksandra Krtikj, líder de este grupo de investigadores, explica cuáles son los objetivos, las líneas de investigación, los retos a los que se enfrentan, y el impacto que pretenden alcanzar con sus proyectos.

¿Cuál es el mayor reto que enfrenta el desarrollo urbano sostenible y qué puede aportar la investigación arquitectónica en este tema?
El desarrollo urbano sostenible presenta varios desafíos, para los cuales hemos diseñado tres líneas de investigación que cubren el tema en tres escalas diferentes, desde la planificación regional hasta los sistemas urbanos y los conjuntos urbanos. Las líneas de investigación son: 1) Planeación urbana y resiliencia, 2) Ciudades equitativas y 3) Vivienda y ciudad. Estos tres aspectos son cruciales en el discurso del desarrollo territorial sostenible en la actualidad, y pueden integrar de manera estratégica y hacia un objetivo común los diferentes intereses de nuestros profesores e investigadores.

En el contexto de la primera, yo estoy trabajando en estrategias espaciales para el desarrollo sostenible de centros urbanos históricos en regiones de rápido crecimiento, que están bajo una gran presión para el desarrollo. En mis proyectos anteriores desarrollé un método para la conservación de los valores de las áreas históricas que puede incluir nuevos desarrollos y administrar el crecimiento sostenible en la periferia de las áreas urbanas, sin comprometer los sistemas naturales de los que dependemos.

Este es un reto muy grande para las ciudades mexicanas que están creciendo rápidamente y están consumiendo las tierras cultivables, los bosques, las praderas, comprometiendo los sistemas de cuencas naturales y cambiando los valores históricos de la forma urbana en los centros heredados. Por lo tanto, el proyecto que estoy desarrollando ahora está evaluando la dinámica de la expansión urbana, las condiciones del patrimonio histórico urbano y los efectos de la planificación urbana en el patrón de uso de la tierra en ciudades medianas y pequeñas del Estado de México, Puebla e Hidalgo.

La meta es diseñar estrategias adaptadas localmente para la conservación del patrimonio y los recursos urbanos y naturales, y el resultado esperado es formar lineamientos de planificación espacial relevantes a nivel local para las ciudades de caso que pueden gestionar el crecimiento urbano de manera sostenible y contribuir a condiciones de ciudad más sanas con un carácter de lugar conservado. El objetivo de este proyecto es mejorar la resiliencia y la competitividad de los sistemas de la ciudad en un momento de grandes desafíos planteados por el agotamiento de los recursos naturales y la erosión del carácter debido a la globalización.

¿Cuál es el propósito de la línea de investigación Ciudades equitativas?
En esta línea de investigación se busca co-diseñar con la comunidad las propuestas de alto impacto social, de interés público y ambientalmente responsables, mediante acciones estratégicas clave y la construcción de proyectos de pequeña escala y alta relación con la investigación-acción, la investigación etnográfica y el diseño participativo. Uno de los proyectos es el de Carlos Cobreros, investigador del Campus Querétaro, quien está trabajando en su proyecto NATrURAL LAB: Programa de diseño y construcción, que trata del servicio-aprendizaje-vida-rural-laboratorio, y en donde se explora el fenómeno de lo rural en la innovación eco-social, en un entorno de riqueza natural y paisajística, cultural e histórica como la Reserva de la Biosfera de la Sierra Gorda de Querétaro. Los socios formadores para este proyecto son el Municipio de Landa de Matamoros y Laboratorio Rural A.C.

¿La tercera línea, Vivienda y Ciudad, tiene un enfoque social?
Sí. Esta línea está siendo desarrollada por nuestra investigadora Lucía Martín López, a través de su proyecto “Diseño y construcción participativa para la vivienda progresiva de bajo costo”, cuyo objetivo principal es la regeneración urbana de la localidad de Llano Grande mediante la autoconstrucción participativa de aquellas viviendas que por su ubicación y por las características de sus lotes no son susceptibles de recibir el apoyo de productores asistencialistas de vivienda.

Este proyecto está conformado por acciones a dos escalas: a escala urbana, la realización de dos mapas de diagnóstico que evalúan, por un lado, la localización y las condiciones de habitabilidad de las viviendas construidas por uno de los programas asistencialistas que trabajan en la zona, y por otro lado, identificar los posibles beneficiarios que demandan una urgente mejora de sus condiciones de habitabilidad y no cumplen con los requerimientos del mismo programa. A escala arquitectónica, se elaborarán los proyectos arquitectónicos de tres viviendas progresivas de bajo costo diseñadas participativamente con las familias beneficiarias, identificadas en el mapa anteriormente descrito.

Hacer investigación en Arquitectura requiere mucho enfoque y creatividad, ya que los retos son muy grandes. En una reflexión sobre este tema, el arquitecto Fernando Winfield lamenta la dificultad que tiene la investigación arquitectónica para ser apreciada, sobre todo cuando se la somete a criterios derivados del análisis de otras disciplinas, como la ingeniería.
Creo que hay numerosos retos para un grupo de investigación en arquitectura, sobre todo en esta fase de inicio, sin embargo, me gustaría señalar dos cuestiones principales que considero cruciales en este punto: liderazgo y apoyo. En términos de liderazgo, el reto es organizar los proyectos de colaboración y enfocar el potencial de nuestros profesores hacia un objetivo estratégico común para maximizar el efecto de la investigación. Hay muchos profesores en nuestra escuela que están realizando una excelente investigación en el marco de sus compromisos docentes o profesionales y tienen las habilidades de los mejores investigadores, sin embargo, hay muy pocos proyectos coordinados y de colaboración que puedan realmente abordar problemas urbanos complejos y generar mayores impactos positivos en el desarrollo territorial. Mi función como líder es apoyar el desarrollo de dichos grupos de investigación colaborativa y coordinar la alineación de los proyectos para lograr nuestra imagen como grupo de investigación de vanguardia con un enfoque claro. En ese contexto, me gustaría mencionar que ya desarrollé un plan para el trabajo de grupo en el primer año, con plazos, objetivos y resultados deseados y estoy dedicada a trabajar en el desarrollo de esa visión.

El segundo tema del apoyo es sobre la creación de las condiciones adecuadas para que los profesores se involucren más fácilmente en las actividades de investigación. Creo que la principal preocupación del Grupo en esta fase debe ser brindar todo tipo de apoyo, desde información hasta técnico y financiero, para que los profesores puedan tener espacio para desarrollar sus proyectos de investigación mientras realizan activamente sus tareas habituales. Creo que, para tener resultados de investigación exitosos, primero debe tener implementada la infraestructura institucional para respaldar los procesos de investigación, y el Grupo de Investigación es una de esas herramientas que podemos utilizar para crear el entorno de investigación necesario.

En el Tec de Monterrey, la generación de conocimiento se realiza a través de los grupos de investigación con enfoque estratégico. Todas las Escuelas desarrollan su producción científica en sus respectivos grupos. La Escuela de Arquitectura, Arte y Diseño no podía quedarse atrás…
Así es. El grupo acaba de formarse en enero de este año, así que me gustaría comentar que este es un período de gestación en el que iremos encontrando nuestro espacio. Tenemos metas a corto y mediano plazo en esta primera etapa y estamos trabajando duro para lograrlos. Somos conscientes de que es un proceso muy importante que definirá la futura postura de la investigación en nuestra escuela y que es una gran oportunidad para fortalecer los programas que ofrecemos.

Para abordar temas tan complicados como el desarrollo territorial sostenible, es muy útil trabajar en grupos multidisciplinarios o integrar conocimientos y métodos de diferentes disciplinas, utilizando una síntesis real de enfoques. Por lo tanto, nos interesa también vincularnos con otros grupos de investigación de otras escuelas y otras universidades nacionales e internacionales. Me gustaría invitar a los investigadores interesados en colaborar con nosotros para que nos acompañen en este emocionante viaje.

¿Quiénes integran este grupo de investigadores? Entiendo que, aunque es un grupo de reciente creación, ya tienen un “background” de proyectos desarrollados de manera individual y con cierto nivel de avance.
El Grupo de Investigación está conformado por una docena de profesores e investigadores de diferentes campus (Puebla, Chihuahua, Monterrey y Estado de México). Todos son profesores o investigadores experimentados y han publicado en revistas indizadas, conferencias, etcétera. El siguiente paso es apoyar a estos profesores en sus proyectos de investigación y fortalecer la producción científica, y luego podemos adoptar indicadores generales para el grupo como referencia para medir la productividad. En esta fase de inicio, ya tenemos tres profesores adscritos al Sistema Nacional de Investigadores (SNI), ellos son quienes forman el núcleo de nuestro grupo, y una decena de doctores que han declarado su interés en la investigación y que eventualmente se irán incorporando al SNI y fortaleciendo al grupo con sus investigaciones. Estamos trabajando activamente para incorporar a otros investigadores al grupo y al SNI mediante dos estrategias principales: 1) apoyar a los profesores de planta en nuestra escuela que están realizando investigaciones o están interesados en desarrollar un proyecto de investigación para alinear su interés con el enfoque estratégico de nuestro grupo; ofrecemos asesoramiento, asistencia técnica y reuniones periódicas para compartir los avances y resolver dudas sobre la investigación activa; 2) desarrollar el programa de posgrado de la Escuela de Arquitectura, que dará oportunidad a estudiantes de maestría y doctorado para desarrollar sus proyectos de investigación en el marco del Grupo de Investigación.

Entonces con la conformación de este Grupo están logrando unificar y fortalecer la investigación que ya se hacía pero mediante esfuerzos aislados…
Con la creación del primer Grupo de Investigación de la Escuela de Arquitectura, Arte y Diseño, la investigación comienza un proceso de formalización que pone de manifiesto su importancia. Si bien el proyecto de investigación independiente se ha desarrollado de distintas maneras, hoy intentamos fortalecer ese aspecto de nuestra escuela mediante la organización del esfuerzo de investigación en proyectos de colaboración con un objetivo común, para maximizar el efecto de nuestra investigación.

Para este propósito, el modelo de Grupos de Investigación con Enfoque Estratégico fue una excelente plataforma para sinergizar nuestros esfuerzos. En mi opinión, en este momento tenemos profesores que realizan investigaciones independientes pero con diversos enfoques, como vectores divergentes o incluso contrarios. La ventaja del Grupo de Investigación reside en la capacidad de combinar estos vectores y lograr el máximo efecto en el resultado de la investigación.

Por último, en el Ranking by Subject de la rankeadora internacional QS, el área de “Arte y Diseño” del Tec de Monterrey está muy bien evaluada. ¿Qué representa este indicador para la Escuela a la que pertenecen (Arquitectura, Arte y Diseño)?
El hecho de que nuestras áreas de Arte y Diseño se encuentren en los 50 mejores del mundo (según QS 2018) es un motivo de gran orgullo para nuestra escuela. Es producto del trabajo dedicado y meticuloso de nuestros profesores y líderes, en proporcionar el mejor ambiente para estudiar y vivir con la orientación profesional de vanguardia para nuestros estudiantes. Constantemente se están desarrollando herramientas y metodologías educativas innovadoras para hacer que el aprendizaje y el diseño sean divertidos y eso comprometa a nuestros estudiantes a expresar su creatividad para resolver problemas reales.

El vínculo internacional y la colaboración con universidades de gran prestigio, ha sido también una manera de dar a conocer nuestro trabajo y aprender de las mejores prácticas globales. Creo que aquí es importante mencionar el entorno social único en nuestra escuela, que transforma la jerarquía tradicional de maestros y estudiantes en una interacción colaborativa donde se fomenta el diálogo y el trabajo en equipo. En mi opinión, este ambiente social de apoyo es crucial para desencadenar el potencial creativo de los estudiantes y profesores y para crear un laboratorio de diseño realmente efectivo. Espero que este nido social ya establecido de nuestra escuela, combinado con la visión clara del nuevo modelo de educación Tec 21 allanará el futuro de la educación en los campos creativos.

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